La lucha vecinal mantiene vivo desde hace más de 30 años el compromiso de destinar a equipamientos públicos los terrenos sobre los que se asentó la estación de Delicias entre 1880 y 1969. Los 58.000 metros cuadrados antes atravesados por las vías ferroviarias los ocupan ahora las carpas de un macrocomplejo de ocio y la paciencia de un vecindario que duerme menos y aparca peor desde su puesta en marcha se agota ante los sucesivos intentos infructuosos por convertir el solar en dotaciones municipales. El Ayuntamiento de Madrid presentó la semana pasada tres propuestas de ordenación del ámbito en lo que consideran el primer impulso "firme" por la demandada transformación de la zona, pero la plataforma Stop Espacio Delicias le resta credibilidad. "Tiene más de anuncio electoral que de aviso real. No hay ningún compromiso real y cambian constantemente de estrategia", reprocha su portavoz, Miguel Martínez.
Desde el área de Desarrollo Urbano ponen en valor que "es la primera vez" que se diseña un plan de ordenación que "servirá para integrar en el entorno los antiguos suelos y mejorar los servicios de los que dispondrán los vecinos". Desde la concejalía que dirige Mariano Fuentes exponen que han retomado "por iniciativa propia" el protocolo que se firmó en la legislatura pasada y que el Gobierno de Manuela Carmena "dejó abandonado en un cajón, sin hacer nada". Tres años después, con PP y Cs en Cibeles, tampoco se ha avanzado nada, pero desde el Consistorio inciden en la importancia del último paso dado.
Han remitido a Adif, propietario de los terrenos, y al Instituto Nacional de Artes Escénicas y de la Música (Inaem) tres diseños para organizar la distribución del lugar que incluyen equipamientos deportivos, educativos y para la tercera edad. Una de las parcelas se reserva para las instalaciones del INAEM -previsiblemente para un Centro Nacional de Danza- y otra para Adif que se dedicará a un uso cultural. Asimismo, en cada modelo se ha proyectado una plaza, zonas estanciales y un espacio compartido multiusos; se amplía el Museo del Ferrocarril aledaño y se consolida el parque lineal que discurre entre la antigua estación y la pasarela de Méndez Álvaro.
Aunque las propuestas no lo especifican, Mariano Fuentes detalló en una comisión de Desarrollo Urbano y Obras el año pasado la intención de construir un espacio para personas mayor con centro de día, otro para jóvenes con un instituto de Secundaria y FP y un multicentro cultural. Entre un prototipo y otro difiere la localización de las edificaciones, su superficie y los accesos para la circulación peatonal y rodada, pero la inversión ronda en sendos casos los 86 millones de euros.
El barrio pide un proceso participativo
Los vecinos aprueban estos usos, pero les preocupa que la expansión del museo y el centro de danza "hagan que desaparezca una parte sustancial del terreno que debería dedicarse a dotaciones". El temor, dicen, se sustenta en que "hay poca voluntad del Ayuntamiento por los equipamientos públicos en general" y lo ejemplifican en la cesión de la nave municipal Daoíz y Velarde al Teatro Real. "Nos da desconfianza", apuntan.
La comisión de seguimiento que conforman el Consistorio capitalino, Adif y el Inaem "estudiará las propuestas y elegirá la que considere, añadiendo lo que estime oportuno o mezclando ideas de varias", trasladan fuentes municipales. Una vez seleccionado el modelo ganador se redactará un plan especial para ejecutarlo, informan desde Desarrollo Urbano, que no concreta plazos. Los vecinos critican este punto y exigen al mismo tiempo que se abra un proceso democrático y participativo para la definición de los usos.
"En el Pleno de la Junta de Arganzuela se aprobó que se hicieran reuniones informativas con las asociaciones y Ampas sobre los pasos que se estaban dando, pero cuando las hemos reclamado no han querido hacerlas", manifiesta Miguel Martínez, quien pide un encuentro con las administraciones implicadas para "conocer la hoja de ruta y que el proceso no sea opaco". Sin embargo, desde el área de Desarrollo Urbano alegan que los equipamientos que contemplan sus propuestas "se basan en el informe de las necesidades que hizo el distrito y en las peticiones que han expresado los vecinos en las distintas reuniones que se han mantenido con la Junta". Por lo tanto, aseguran que "ya se les ha tenido en cuenta".
Denuncias por la prórroga de licencia y el ruido
Desde Stop Espacio Delicias acusan al Ejecutivo que lidera José Luis Martínez-Almeida de "haber estado impidiendo el uso dotacional de los terrenos al dar autorización de forma irregular a un uso lucrativo" en ellos. Y es que, aunque el suelo está calificado de equipamiento básico, la ley permite autorizar usos alternativos durante un máximo de cuatro años hasta que se construya la dotación permanente. Atendiendo a esta circunstancia, Adif alquiló los terrenos a un operador privado que puso en marcha el hoy activo macrocomplejo de ocio Espacio Ibercaja Delicias, cuyas carpas se inauguraron en septiembre de 2021, con dos años de retraso respecto al plan inicial.
El Ayuntamiento de Madrid llegó incluso a paralizar las obras en 2019, a pocos días del estreno de los espectáculos, porque los promotores carecían de la preceptiva licencia y el Consistorio detectó además carencias en los accesos y afección a la movilidad en la zona. Subsanadas las deficiencias del proyecto, llegaron los musicales, obras de teatro y exposiciones al recinto y los vecinos siguen denunciando las molestias que arrastran desde el inicio de la actividad: "Tenemos problemas de aparcamiento y de ruido, que afecta sobre todo a los que viven en los pisos más altos", indica Miguel Martínez.
Más Madrid llegó a definir el año pasado como una "verbena permanente" lo que los residentes padecen de martes a domingo y el portavoz vecinal acusa al Consistorio de consentir que los espectáculos superen el nivel tope de ruido establecido para zonas residenciales. De hecho, cree que se están aplicando "artículos que regulan eventos puntuales, como el día del Orgullo, para autorizar 300 horas al mes de superación de la normativa de ruido municipal". Ante los últimos incumplimientos que han denunciado, se plantean pedir amparo al Defensor del Pueblo, avanza.
En paralelo, la plataforma Stop Espacio Delicias prepara un recurso contencioso-administrativo por las "trampas" que, a su juicio, se han cometido para prolongar la licencia de funcionamiento de la iniciativa cultural. "Finalizaba en octubre, pero ahora le han concedido una a medida, un contrato que se alarga mientras dure el arrendamiento que la empresa tiene con Adif" pese a que se ha consumido el número máximo de prórrogas posible, reprochan. Desde la Concejalía de Desarrollo Urbano especifican que es Adif quien ha renovado el contrato de alquiler a la productora y matizan que "se trata de una licencia temporal" y "no definitiva" en ningún caso. Los vecinos de Arganzuela creen que "es feo que se busquen artimañas para prorrogar una actividad" y buscan aclarar por vía judicial si se ha incurrido en una ilegalidad.