El Real Casino de Madrid se ha convertido, a lo largo de su historia, en uno de los clubes sociales más antiguos de la capital y del país. Este espacio, fundado en 1836, nació con el principal objetivo de promover entre sus socios diferentes actividades artísticas, culturales y creativas. Un espacio inclusivo donde cientos de jóvenes liberales de la época, desencantados con la política del momento, acudían bajo una única premisa: dejar fuera la radicalidad de los pensamientos y disfrutar de los puntos en común entre sus integrantes.
En la actualidad, esta asociación cuenta con casi 1.800 socios que abonan una cuota de ingreso y otra mensual para poder disfrutar de uno de los círculos más elitistas de la ciudad. Sin embargo, en los últimos meses, un ambiente de tensión se ha apoderado del interior de esta institución, haciendo cada vez más complicada la convivencia entre sus socios. Una guerra que, según algunos de los miembros, tiene como principal origen el nombramiento del actual presidente, Rafael Orbe Corsini.
La cancelación de algunos actos tras los recientes altercados, los cruces de acusaciones entre socios y directiva y los procesos judicializados existentes son algunas de las premisas que están haciendo temblar los cimientos de este popular club.

Fue en el año 2018 cuando Rafael Orbe Corsini fue nombrado vicepresidente del Casino. Posteriormente, tras el fallecimiento de Javier Torrico, fue el propio Orbe quien ocupó la presidencia. Un nombramiento que, tal y como aseguran desde el interior de la institución, “fue estatutario pero no de forma electa por los propios socios”.
Con Orbe en la presidencia, fue en diciembre de 2020 cuando se produjeron los primeros sucesos que iniciaron la tensión en el Casino de Madrid. Unas elecciones a la Junta Directiva acabaron con un proceso judicializado tras la decisión del Juzgado de Primera Instancia número 37 de Madrid de imponer medidas cautelares por presunto fraude, y suspender el nombramiento de los elegidos. En estas elecciones, César Campuzano se impuso a Miguel Ángel Hernando Hervás. Sin embargo, Hernando Hervás solicitó que se declarase nula la victoria al no haber sido presentada la candidatura dentro del plazo estipulado y no contar con los requisitos necesarios.
"Estaba deseando interrumpir la sesión y el suceso le vino como anillo al dedo"
La tensión precedida a través de estos antecedentes generó el pasado 30 de noviembre el último gran altercado en el interior de esta institución. Este día, en primer lugar, se debían votar las actas de la sesión anterior. Unas actas que no consiguieron los votos suficientes para ser aprobadas ante la negativa de la mayoría de los socios. El segundo tema a tratar era el nombramiento de tres nuevos miembros de la Junta. Tal y como ha podido conocer Madridiario a través de fuentes del interior del Casino, fue en este momento cuando uno de los socios acusó a un miembro de homófobo y el presidente llamó a seguridad, suspendiendo de tal forma la sesión. “Ya estaba todo escrito. Estaba deseando interrumpir la sesión y el suceso le vino como anillo al dedo”, confiesa uno de los socios. El altercado finalizó con la llegada de varios miembros de la Policía al Casino y el aplazamiento de la sesión al próximo 24 de enero.
El Casino de Madrid ha sido, a lo largo de su historia, lugar de acogida de múltiples y diversos eventos de carácter social y cultural. Uno de estos últimos actos celebrados en este espacio, ubicado en la calle Alcalá 15, fue la presentación del nuevo libro de Mariano Rajoy, bajo el título ‘Política para adultos’. Pocos días después de este evento, tenía previsto celebrarse en el salón Príncipe la presentación del libro “Madrid y Galdós”. Sin embargo, este evento fue cancelado, según algunos miembros del Casino “horas antes”, a pesar de que la editorial había enviado ya los ejemplares. El presidente, Rafael Orbe, aseguró a través de un comunicado que esta suspensión se debía principalmente a motivos de seguridad. “La integridad física del resto de socios y la seguridad en nuestras instalaciones es algo primordial, por lo que la Junta Directiva ha de velar sin ningún tipo de excepción”, explicaba Orbe.

Unas explicaciones que no convencen a los socios del Casino, que ven cada vez más complicado el modo de solucionar estos conflictos. Tal y como afirma el propio Orbe en el comunicado, está dispuesto a convocar elecciones siempre y cuando se eliminen las demandas de los tribunales. Sin embargo, los socios no ven esta opción como una posible solución ya que, tal y como aseguran, ocurrirá lo mismo que en anteriores elecciones. “Lo que no se puede hacer es dejarle de nuevo con las manos libres para que haga lo que quiera. Miente compulsivamente”, explica uno de los socios.
A pesar de ser fundado con un propósito de esparcimiento y recreo, los integrantes de este tradicional club aseguran que atraviesa su peor momento. “El ambiente es muy malo. El casino había llegado a un momento muy bueno de confraternización y, a pesar de las diferencias, hacíamos actividades juntos. Ahora es una tirantez lamentable”, aseguran. Mientras tanto, a la espera de lo que ocurra en la reanudación de la Junta del próximo 24 de enero, los socios del Casino aguardan con esperanza la solución de estos conflictos y el consecuente regreso de la paz y la armonía a la institución.