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¿Cuáles son los tipos de préstamos online más comunes?

viernes 24 de mayo de 2019, 11:12h

Actualmente, gracias al Internet las personas tienen muchas oportunidades de conseguir financiamientos de forma rápida. Sin embargo, es importante que conozcas algunos de los préstamos más solicitados por esta vía, para así saber cuál elegir en caso de necesitarse.

¿Cuáles son los tipos de préstamos online más comunes?

Solicitar un crédito a una entidad bancaria es un proceso bastante tedioso y largo, en el que piden una cantidad excesiva de documentos e incómodas entrevistas que no garantizan la aprobación del dinero. En vista de ello, muchas empresas o particulares no vinculados con los bancos, comenzaron a ofrecer un servicio de financiamiento rápido y seguro.


Se trata de los préstamos online, en donde todo el proceso de solicitud se lleva a cabo por este medio, con pocos requisitos y una velocidad de respuesta impresionante, haciéndolos ideales para salir de apuros económicos o para aprovechar una oportunidad que no puedes darte el gusto de perder. Por tal razón, hoy te hablaremos de los tipos préstamos más populares que hallará s en la red.


Préstamos personales

Este es un tipo de producto financiero que ofrecen empresas no bancarias a un particular que se compromete a pagarlo en un lapso de tiempo con la adición de un porcentaje correspondiente a los intereses. Algunas empresas pueden otorgar los préstamos online con asnef, mientras el solicitante demuestre que cuenta con un ingreso de dinero que le permita asumir la responsabilidad del pago del financiamiento.


Los importes de los préstamos personales oscilan entre los 2.500 € y los 60.000 €, con plazos de pago entre los 2 a los 10 años respectivamente, dependiendo de las cantidades otorgadas, que se dividen en cuotas convenientes al endeudado. Estos créditos pueden ser utilizados para muchas finalidades, y los intereses que se pagarán por ellos pueden ser desde 4,95% según la Tasa de Interés Nominal (TIN) o desde 6,95% por la Tasa Anual Equivalente (TAE).


Libre de intereses

Los préstamos rapidos sin intereses surgieron como un método de promoción por parte de las empresas financieras para destacar entre la competencia y captar nuevos clientes. Se caracterizan entonces por ser un tipo de oferta en el primer préstamo solicitado, el cual tiene un total limitado y debe ser pagado en un corto periodo, pero libre de intereses y comisiones, por ende, el cliente solo pagará el monto neto que solicitó.

Estos préstamos sin intereses dependen de las empresas prestamistas, y puede acontecer que si el solicitante tiene morosidades registradas en ASNEF, la solicitud presente complicaciones para su aprobación, como consecuencia de los antecedentes negativos con las deudas.


De bajas cuotas

Uno de los préstamos rápidos más populares en el medio son los minicréditos, que consisten en financiamientos rápidos de importes bajos, siendo el máximo unos 1.000 € aproximadamente; aunque este valor varía de acuerdo a la empresa que presta la financiación.

Asimismo, como se trata de pequeñas cantidades de dinero, el tiempo establecido para la devolución del mismo es por lo general de un mes; pero algunas veces existe la posibilidad de aplazar el pago o realizar una devolución anticipada.

Son ideales para resolver contratiempos que se presenten en la cotidianidad, como por ejemplo algún problema en el hogar, avería en el coche, pago de colegiatura, entre otros.

Solicitud del crédito online


Todos los préstamos descritos anteriormente tienen en común su forma de solicitud, la cual se realiza completamente en línea de una manera muy rápida y simple. En tal sentido, solo se tiene que llenar un formulario en la página web de la empresa prestamista, presentar una foto del documento de identificación personal, un aval que muestre que el solicitante tiene ingresos que le permitan hacerse responsable de la deuda próxima a adquirir.

La solicitud será procesada, y en pocos minutos la persona tendrá respuesta, en donde de ser positiva, podrá disponer del dinero casi al instante o en un lapso no mayor de uno o dos días.

De este modo, podrás usar el dinero para solventar esa situación de último momento o aprovechar una oferta imperdible, sin tener que pasar por el papeleo típico de los bancos.