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Abril y los Premios Pilar Blanco

miércoles 17 de abril de 2019, 17:16h

En menos de diez días hemos conmemorado la jornada en que España se vestía con los colores de la esperanza en un futuro mejor, un futuro basado en la libertad, la educación y la cultura. El 14 de abril es la fecha de la España que pudo ser y no fue. Esa España que nos arrebataron, primero a golpe de sable militar, y después con una inusitada represión dictatorial bajo la mano alzada del franquismo.

Las cosas del destino quisieron que nueve días después se conmemore la vida de una herramienta imprescindible para aquella República española abortada por el fascismo: el libro, los libros. Libros que fueron perseguidos por la dictadura hasta la muerte de Franco en un “bibliocausto” y desde el primer día del Golpe militar.

Frances Tur nos recuerda en el Portal de historia que en Córdoba, ya el 19 de julio de 1936, una de las prioridades de los sublevados era también la limpieza de librerías y quioscos, como lo señalaba el jefe de Orden Público y teniente general de la Guardia Civil Bruno Ibáñez Gálvez (“don Bruno”) en una nota publicada por el ABC de Sevilla el 26 de septiembre: “En nuestra querida capital, al día siguiente de iniciarse el movimiento del Ejército salvador de España, por bravos muchachos de Falange Española fueron recogidos de kioscos y librerías centenares de ejemplares de esa escoria de la literatura que fueron quemados como merecían. Asimismo, muy recientemente, los valientes y abnegados requetés realizaron análoga labor, recogiendo también otro gran número de ejemplares de esas malditas lecturas que deben desaparecer para siempre del pueblo español”.

En las Comisiones Obreras de Madrid, en el entorno del Día del Libro, 23 de abril, hacemos entrega de los premios Pilar Blanco a la Comunicación Sociolaboral. La fecha escogida es, precisamente, por el amor de Pilar Blanco por los libros. Porque en ese día sorprendía a compañeros y amistades con el regalo de un libro. Trabajadora en el gabinete de Comunicación y directora del que fue su buque insignia, el periódico mensual Madrid Sindical, hasta su muerte, merece nuestro recuerdo y respeto.

Pilar, amante confesa de los libros, fue periodista pero también sindicalista metalúrgica de Isodel. Oriunda de Tierra de Campos era tan sensible como malhumorada cuando la ocasión lo requería. Era una adelantada a su tiempo. Mujer y sindicalista en el sector del metal y mujer directora de nuestro medio de comunicación. Es, por tanto este galardón una declaración de intenciones porque su ejemplo sigue vivo: lealtad a las siglas, visibilización de las personas desfavorecidas y feminismo. Todo ello empapado de profesionalidad, veracidad y claridad.

Es evidente que estos principios no están muy de moda en estos tiempos de posverdad, informaciones falsas y pseudoperiodismo tuitero. Los medios de comunicación padecen la mordaza del ahogo económico y la presión de una sociedad banal. La prensa, radio y televisión pierden su carácter de servicio público para convertirse en un simple negocio. Un problema que afecta especialmente a Madrid, una región cuyos gobernantes se han encargado de que poco a poco pierda su identidad, al tiempo de que las secciones de “Laboral” desaparecían en beneficio de “Economía”, cuando no “Negocios” o “Finanzas”.

Rememorando a Joaquín Sabina, es hoy más fácil encontrar un pato en el Manzanares que información sociolaboral, y más, relacionada con Madrid. Por eso este año, en su duodécima edición, el galardón ha recaído en el Área de Local de la Comunidad de Madrid de la agencia EFE, la periodista de eldiairo.es, Ana Requena, y el digital Noticias para municipios. Se ha querido este año reconocer el trabajo de información sociolaboral en la región de Madrid que hacen las compañeras y los compañeros de la agencia EFE y el periodismo comprometido con la igualdad desde la profesionalidad y el buen hacer de Ana Requena, así como la labor de información que se realiza en nuestros municipios, no siempre valorada, con el reconocimiento a Noticias para los municipios.

Explicaba Kapuscinsky, periodista, historiador y escritor polaco, algo en lo que coincidimos plenamente las Comisiones Obreras, y es que el centro de la historia son las personas. Por ello aseguraba que no puede ser periodista “quien no sabe admitir y administrar su propio miedo ni estar solo, quien no tiene curiosidad, ni es suficientemente optimista como para pensar que los seres humanos son el centro de la historia”.

También Madridiario ha tenido el honor de recibir este galardón, sin compensación económica alguna, porque como en esta ocasión estamos premiando el interés por los seres humanos, por esa mayoría que es silenciada. Estamos premiando esa revolución feminista en los medios de comunicación que ya iniciamos hace muchos años modestamente desde Madrid Sindical, pero que ha servido como ejemplo en cursos y talleres de comunicación y feminismo.

Estamos alentando con estos premios el resurgir de un oficio, el recuerdo a Pilar Blanco y, como decía Gramsci, “acabar con el redactor que sea un mediocre-intelectual, pretencioso e ignorante, quisquilloso y lleno de sofismas banales”.

Jaime Cedrún

Secretario general de CCOO Madrid

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