Existen numerosas eventualidades que podrían precisar de un seguro que las cubra. Aquí te mostramos algunas de las más peculiares, aunque no sin antes mostrarte una guía rápida sobre conceptos relacionados como la que puedes encontrar aquí en Seguros Ayuda.
Dentro del universo del ámbito de los seguros se manejan distintos términos elementales que conviene conocer antes de enfrentarse a la contratación del mismo. En primer lugar, hay que tener en cuenta quiénes son los actores que participan en el proceso. Así, podemos identificarlos en la siguiente clasificación:
Términos recurrentes
- El asegurador: está constituido por la aseguradora. Se encarga de llevar a cabo la indemnización pertinente en caso de que el asegurado sufra un daño o perjuicio determinado, siempre que la cobertura del seguro así lo establezca.
- El tomador: es el encargado de realizar la contratación del seguro y se responsabiliza de abonar la prima.
- El asegurado: es quien queda expuesto al peligro reflejado en el seguro. El riesgo recaerá exclusivamente sobre el asegurado, sus bienes, su patrimonio, etcétera.
- El beneficiario: es quien recibe la indemnización acordada en el contrato del seguro.
- En cualquier caso, las figuras del tomador, el asegurado y el beneficiario podrían estar representadas por la misma persona o por personas distintas.
De igual modo, existe otra terminología que también es recomendable conocer para moverse con más soltura en contextos como el que nos atañe. Destacan términos como los que se señalan a continuación:
- Póliza: se trata del documento en el que figura la contratación. En él quedan reflejadas todas las condiciones a las que se adhieren las partes implicadas.
- Prima: es la cuota que hay que pagar.
- Siniestro: constituye el hecho recogido en la póliza que origina las obligaciones de la compañía en forma de indemnización.
Contingencias peculiares
La mayoría de nosotros entendemos la importancia de contratar un seguro para proteger nuestras pertenencias y proteger nuestros ingresos y los de nuestros dependientes. Sin embargo, también existe una variedad de eventualidades, a veces extrañas y siniestras, contra las que también podemos protegernos.
Partes del cuerpo
Si, por ejemplo, necesitas de tus brazos para ganarte la vida, te complacerá saber que puedes contratar una póliza de seguro que los cubra. Tal vez seas un modelo fotográfico, un pianista o un golfista profesional. Todas estas personas dependen en gran medida de ciertas partes de su anatomía para desempeñarse bien en su área de trabajo, y existe un seguro especializado disponible para garantizar que, en el caso de que sucediera lo peor, recibirían una compensación financiera a cambio.
Este tipo de pólizas están disponibles a través de varias compañías de seguros, aunque la mayoría solo paga si se pierde una parte específica del cuerpo y no sólo si ésta se daña.
Al igual que es posible contratar un seguro para ciertas partes del cuerpo, los cantantes también pueden asegurar su voz por si ésta desaparece o por si las cuerdas vocales sufren alguna lesión. A través de esta opción la compañía indemnizaría al asegurado hasta que la voz quedase restaurada.
Bodas
Cualquiera que esté planificando una boda sabe que puede ser un momento muy estresante, ya que las cosas pueden salir mal. Las aseguradoras cuentan con una política de eventos especiales que ofrece protección financiera para bodas y eventos similares. Este tipo de política paga por los accidentes que puedan ocurrir durante la la ceremonia, daños derivados o gastos de cancelación. Asimismo, es posible aumentar la cobertura del seguro hasta el vestido de la novia, la tarta, las fotografías, etcétera.
Plantas
Si eres un jardinero entusiasta, es posible que hayas gastado una cantidad significativa de dinero en plantas y vegetación. Muchas pólizas de seguro para propietarios de viviendas no incluyen la cobertura de las plantas en su jardín, por lo que, si ha invertido en ellas, sería aconsejable contratar una cobertura adicional. Se trata de un añadido que comúnmente paga por los daños ocasionados a las plantas por la nieve, el granizo y otras fuerzas de la naturaleza.
Secuestros
Por su parte, las empresas y otras organizaciones, tienen la opción de contratar un seguro de secuestro, rescate y extorsión para proteger a los miembros clave de su personal mientras viajan al extranjero. La póliza pagará el rescate y cualquier otro gasto ocasionado por el incidente. Este tipo de cobertura es frecuente en personas adineradas que son susceptibles de ser secuestradas.
Robo de identidad
El robo de identidad se está convirtiendo cada vez más en un problema grave. Si alguien roba tu identidad, pueden obtener un préstamo a tu nombre, usar tus tarjetas de crédito y robarte el dinero de tu cuenta bancaria. El seguro contra robo de identidad reembolsará los fondos sustraídos.
Negocios
Si diriges un negocio, tal vez éste dependa de una persona clave para funcione correctamente. En el caso de que esta persona muera o enferme de manera grave hasta quedar imposibilitado para trabajar, puede originar una amenaza económica contra la empresa. Existe un modelo de seguro que está orientado a ofrecer respaldo económico hasta que la situación laboral se regenere.
Gastronomía
Si estás planeando una cena, una barbacoa u otro evento en el que tienes la intención de cocinar, puedes contratar un seguro contra la intoxicación alimenticia. Algunas pólizas para propietarios de viviendas ofrecen una protección de hasta mil euros por comensal.
Terrorismo
Los actos de terrorismo y violencia política pueden ser una preocupación si vives o planeas visitar ciertas partes del mundo. El seguro de guerra y terrorismo está pensado para ese tipo de casos, y te reembolsa los gastos asociados con ataques terroristas, sabotaje, disturbios y cancelaciones de eventos relacionados con el terrorismo.
En definitiva, y por lo general, cualquiera que sea la eventualidad de la que desees protegerte, seguro que cuenta con la posibilidad de ser cubierta por alguna compañía de seguros.