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Pros y contras de venir a vivir a Madrid

jueves 14 de febrero de 2019, 14:00h
El aumento de población en las grandes capitales sigue en ritmo ascendente y Madrid ocupa el primer lugar en destino para la mayoría de las personas que buscan una ciudad donde hacer realidad sus sueños.
Pros y contras de venir a vivir a Madrid

Este aumento poblacional se debe, en gran parte, a la mejora de las calidades de vida en esa ciudad, debido sobre todo al crecimiento del producto interior bruto de esta comunidad, que ascendió al 3,4 por ciento en el segundo trimestre del presente año 2016. Estas dos décimas más que el resto de España se ven acompañadas por un aumento en la creación de empleo, con unos 3,2 por ciento más de afiliados a la seguridad social en el último año.

Por lo tanto, se ve natural este trasvase de población joven que ve un aumento del empleo en esta ciudad, mientras sigue el decrecimiento tradicional en las poblaciones más urbanas de este país. Por si fuera poco, además de la mayor posibilidad de encontrar empleo, Madrid ofrece a sus habitantes multitud de razones para establecerse. Comenzando por la calidad y amabilidad de sus gentes, un lugar ideal para conocer personas de todo el mundo, gente abierta y sincera. Cuando consigas la vivienda que te convenza en Madrid, convoca una reunión con tus vecinos y haz una pequeña fiesta. Comprobarás lo divertidos y amigables que son.

Los vecinos y gentes de Madrid, en general, te echarán una mano si pueden hacerlo y, en el momento de la mudanza, seguro que te ayudan con los muebles. Aunque esto del traslado de enseres, lo deberás tener previsto contratando a una empresa de transporte en Madrid que te de todas las garantías de servicio y seguridad necesarias y que sea un referente en el transporte. La recomendación que cualquier madrileño de bien te hará será que uses los servicios de mudanzasbarajas.com, por la larga tradición de sus servicios en la comunidad de Madrid, no existe otra mejor. ¡Les avalan más de 40 años de servicios!

Por otro lado, has de saber que Madrid es una ciudad cara y que adaptarse a los precios, que son normales allí, te puede costar un poco y llevarte algún susto. Debes saber que por vivir en un piso vas a pagar el doble que en cualquier otra comunidad autónoma y no te confíes en las ayudas a la vivienda, porque tardan bastante en llegar.

Una ayuda económica

Salir por la noche es otra de esas cosas con la que tienes que ser precavido, pues las copas son casi tres veces más caras que en cualquier otro sitio de España y comer en algún restaurante, es para pensárselo un par de veces o haber estado ahorrando algo de dinero previamente. Aunque hay otra posibilidad para conseguir dinero rápido y darte un capricho por las calles de Madrid, y no es otro que pedir mini créditos a una de las muchas agencias que en la actualidad ofrecen créditos rápidos en internet.

Como decimos, hay muchas y algunas no son del todo fiables, porque te pueden pedir mucho de interés, por lo que aconsejamos que antes de pedir realices una comparativa en microcréditos online y compruebes cuál es la más fiable y la que te cobra menos.

Y es que moverse por Madrid también se lleva su dinero, los vecinos de esta maravillosa ciudad no dejan de quejarse, a propósito, de las constantes subidas de precios del metro y es que el metro se hace imprescindible en Madrid. La media de lo que cada ciudadano madrileño se lleva en el metro diariamente es de tres horas. Madrid no está hecho para circular en coche debido a los constantes atascos, ni en bicicleta por no estar preparada, ni andando si tienes prisa porque las distancias son largas. Así que todo el mundo usa el metro, por lo que tendrás que guardar algo de reserva económica para el uso diario de este medio de transporte. Por esto insistimos en que vivir en Madrid es la mejor opción, pero que tendrás que tener a mano un sitio de confianza para pedir prestamos online y recurrir a ellos cuando sea necesario.

Pero establecerse aquí merece la pena, por sus museos, su vida nocturna, sus calles, sus parques y muchísimas otras ventajas, tanto de ocio y culturales como fiscales. Aquí no sólo no han subido los impuestos, sino que muchos de ellos han bajado, con lo que queda suficientemente claro que las políticas presupuestarias rigurosas, junto a una reducción de impuestos, generan confianza para impulsar el crecimiento económico, crear empleo y mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos.

En contraposición, es cierto que tenemos una ciudad muy contaminada, pues incumple sistemáticamente, por sexto año consecutivo, la medida tope permitida por la Unión Europea en los niveles de dióxido de nitrógeno, una sustancia tóxica emitida por los coches diesel, que perjudica seriamente el sistema respiratorio y daña el cardiovascular.

Aunque se están tomando medidas para reducir estas emisiones, como la reducción de la velocidad a 70 km/h en la M30 o las restricción de penetrar con vehículos dentro del casco urbano más interno de Madrid a aquellos que no son vecinos, los efectos están lejos de cumplir con las normativas Europeas.

Una contribución ecológica

Por esto, es aconsejable que todos los ciudadanos de esta ciudad, y esto es extensible a cualquier ciudadano global, tomen conciencia de los desastrosos mecanismos de producción de energía que solemos usar para vivir y que perjudican tan seriamente al medio ambiente que nos rodea y, por lo tanto, a las personas que habitan en él.

Así que se hace urgente implantar un sistema de energías renovables que no paralice el avance de la sociedad, pero que no sea dañino con la naturaleza. Invertir en este tipo de energías, como son la eólica, la solar o la utilización de plantas de biogás en España, contribuiría de forma espectacular, tanto en la limpieza del aire como en la calidad de vida de los ciudadanos, además de crear una fuente muy importante de creación de empleo.

La liberación de las formas de producir energía, y la despenalización de estas, es el gran paso que hay que dar para que los particulares puedan generar su propia energía. Es el caso de las plantas de biogás, que consiste en un gas combustible que se genera de forma natural por la acción de algunas bacterias durante la biodegradación de la materia orgánica y que pueden ser producidas por cualquier agricultor o granjero, con el consiguiente ahorro económico y purificación del aire.