“Matar su mandarín”
Martín Sagrera
lunes 26 de noviembre de 2018, 17:12h
Actualizado: 07/12/2018 08:57h
Conforme a la situación política de entonces, en Francia se hizo famosa la frase “Matar su mandarín”, que resumía el dilema de si la gente mataría impunemente o no a un mandarín chino cuando ese acto pudiera hacer rico. La respuesta fue muy clara para el conjunto de la Europa industrializada: no les importó matar, no ya a un mandarín, sino a muchos millones de coolies y obreros de los demás países colonizados con tal de vivir mejor.
España ha llegado con retraso a ese monstruoso festín caníbal, pero sin ningún escrúpulo, según acabamos de ver en el asunto de las armas a Arabia Saudí. Ahora nos visita el máximo mandarín chino, Xi Jinping; casi nadie, excepto algún periodista o ciudadano aislado, está rompiendo el silencio cómplice para reclamar favor de los inexistentes derechos humanos en China, ya que no podemos hacerlo sin renunciar a nuestro tan grande como sanguinario festín caníbal a costa de la mayor parte de la humanidad.