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En la muerte de Josefina, “compañera de tantas luchas”

miércoles 14 de febrero de 2018, 13:32h

El frío invierno de febrero se ha llevado, a los noventa años, a Josefina Samper, “mi compañera de tantas luchas”, que escribió Marcelino Camacho en sus memorias, “Confieso que he luchado”. Y es que fue Josefina referente, espejo en el que tantas mujeres se han mirado para mantener la fuerza y la moral en esa lucha invisibilizada contra el franquismo y, a un tiempo, de conquista y avance en los derechos de las trabajadoras y de los trabajadores.

Sí es importante conocer la dureza de la vida de quienes lo dieron todo por nuestra libertad. No podemos olvidar sus vidas por respeto a esas personas y a su legado, porque sus luchas pasadas son nuestra libertad y nuestros derechos actuales. Josefina, “compañera de tantas luchas” en la intimidad con Marcelino, y compañera, camarada de miles de luchadoras y luchadores que arriesgaron todo: su trabajo, su libertad, su integridad física, incluso su vida.

Hace siete años, nos recordaba la maestra del periodismo, Nativel Preciado, en su libro “Nadie pudo con ellos”, cómo Marcelino, Josefina “y sus dos hijos se la jugaron multitud de veces para defender los derechos de los trabajadores, la dignidad y, en definitiva, la libertad. Una libertad que era incompatible con la dictadura. Y aunque el dictador murió en la cama, hubo muchos ciudadanos que nunca se doblegaron, ni se acobardaron, ni se sometieron al poder de aquel hombre que impuso su propia ley por la fuerza. Soportaron palizas de distinta entidad. Recibieron golpes físicos, morales y políticos, pero lo importante es que se mantuvieron en pie”. Y es que como nos señaló Josefina aquel día de finales de octubre de 2010, en la Puerta de Alcalá, en la despedida de Marcelino Camacho, fueron fieles a so máxima: “Si uno cae, se levanta y sigue adelante”.

Creo que es de justicia que toda la sociedad, no simplemente las siglas de un sindicato o un partido político, rindan el merecido homenaje, el merecido agradecimiento a todas esas personas que se mantuvieron en pie en momentos extremos, porque toda la sociedad tiene una deuda con ellas.

Es importante que la juventud conozca los complicados viajes que han sido vidas como las de Josefina, quien con tan solo cuatro años ya fue una emigrante en Orán. Hacia allí tuvo que escapar su padre, Sebastián Samper, de la miseria, en una travesía con la misma dirección pero rumbo contrario al que tantos inmigrantes realizan hoy en pateras. Sebastián Samper fue un minero de la almeriense localidad de El Fondón, hasta que cerraron las minas… La pobreza se extendía en esa Andalucía y esa España gris en medio de un mundo convulsionado por las crisis económicas y por el surgir de los nacionalismos.

Por nacimiento, impregnado el alma y el corazón, sabe Josefina que la vida no es un camino de rosas para los más desfavorecidos. Ya en Orán, desde muy niña trabaja en un taller de confección, siendo con ello fiel representante de las personas de una generación a las que se las hurto la infancia y la adolescencia. La conciencia de clase, por tanto, la adquiere a pie de tajo y a los 12 años se afilia a la Juventud Socialista Unificada y dos años después al PCE.

Emprendedora y solidaria, a principios de los años cuarenta organiza un grupo de apoyo a inmigrantes y refugiados, entorno en el que conocerá a Marcelino. Confiesa Marcelino en sus “Memorias” que mantuvieron relaciones durante un año, que hacían las cosas como se hacían entonces, con petición de noviazgo y con muchos bailes de por medio, desde tangos, pasodobles y valses, hasta foxtrot.

El preámbulo a las navidades de 1948, el 22 de diciembre, es la fecha en la que contraen matrimonio en una breve y humilde, aunque sentida ceremonia en la alcaldía de Orán de acuerdo con las costumbres y la legislación francesa”, relataría el propio Marcelino. Es el principio de una historia de sólido amor y de lucha codo a codo. En boca de la propia Josefina, “nunca he estado, ni delante, ni detrás; ni he sido más valiente, ni menos. Caminábamos el uno al lado del otro. Lo que pasa es que las responsabilidades de cada uno fueron distintas”.

La emigración se convierte en exilio político y Josefina inicia el largo camino de visitas y esperas en puertas de cárceles. 1957 será el año del indulto y la familia, ya con una hija, Yénia y un hijo, Marcel, se trasladan a Madrid, al castizo y humilde barrio de Carabanchel, donde vivirían prácticamente toda su vida. Sindicalismo, política, creación de las Comisiones Obreras, lucha e infinidad de detenciones es la constante de esos tiempos. Josefina cose pantalones, teje jerséis y se convierte en el elemento fundamental para mantener la moral de tantos y tantos perseguidos, detenidos y torturados.

Es en esa España oprimida y gris, pero con la alegría de la lucha, cuando junto a otras mujeres de presos, de represaliados; junto a mujeres concienciadas, comunistas, combativas crea el “Movimiento Democrático de Mujeres”, organización feminista cuyo objetivo era ayudar a los presos políticos intentando mejorar las lamentables condiciones en las que se encontraban. No se puede entender la gigantesca lucha contra la dictadura de tantas personas sin la contribución de estas mujeres. Por ello, su visibilización y el reconocimiento es una deuda de la sociedad española.

Mujeres imprescindibles en la ruptura con el franquismo. Mujeres a las que quisimos reconocer su labor otorgándolas el Premio Abogados de Atocha en 2008. Porque, como Josefina, fueron mujeres que padecieron verdaderos calvarios con maridos sin trabajo, perseguidos, encarcelados, torturados, deportados…, mujeres que no podían derrumbarse porque si se derrumbaban ellas, se derrumbaba toda la lucha.

La vida de Josefina fue su familia, las Comisiones Obreras, su partido, la lucha por la igualdad. Tras la muerte de Marcelino, también su vida ha sido seguir siendo su voz, transmitir su memoria y la de tantas luchas en común, una labor que ya es responsabilidad de nuestras Comisiones Obreras. ¡Hasta siempre Josefina!

Jaime Cedrún es secretario general de CCOO de Madrid

Jaime Cedrún

Secretario general de CCOO Madrid

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