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Cuáles son los mejores suplementos vitamínicos para perros

lunes 06 de noviembre de 2017, 11:00h
¿El perro está apático?, ¿ha perdido brillo en el pelaje?, ¿tiene poco apetito?... si es así, habría que consultar al veterinario, pero los síntomas no tienen por qué reflejar una enfermedad grave. En muchos casos, guardan relación con un déficit vitamínico.
Cuáles son los mejores suplementos vitamínicos para perros
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Las vitaminas son esenciales para el buen funcionamiento del organismo. Al igual que ocurre con los humanos, las vitaminas regulan los procesos metabólicos del perro, favorecen la formación de los huesos y son especialmente importantes en ciclos concretos de la vida, como la época de crecimiento o la vejez.

Las vitaminas se obtienen básicamente de la alimentación. Una pauta alimentaria correcta, con un aporte de nutrientes equilibrado, debería reportar al perro las vitaminas necesarias para su bienestar. Sin embargo, hay animales que no llevan una dieta adecuada o presentan problemas de salud que requieren un aporte vitamínico extra.

Síntomas de déficit de vitaminas en el perro

Los síntomas de carencias vitamínicas son variados. Cada vitamina deficitaria presenta un síntoma diferenciado, pero, por lo general, los signos más comunes de este problema son:

  • Pérdida de apetito
  • Problemas en la piel
  • Bajada de temperatura corporal
  • Alteraciones en el pelaje del perro
  • Cambios en el color de la lengua
  • Problemas neurológicos
  • Dificultad en la coagulación de la sangre
  • Mirada opaca

Antes circunstancias como las anteriores, los veterinarios pueden optar por tres vías de tratamiento: prescribir vitaminas para perros, recomendar suplementos alimenticios ricos en vitaminas y/o mejorar la alimentación del animal.

Vitaminas para perros

Las vitaminas se dividen en dos gran des grupos: las liposolubes (A, D, E y K) y las hidrosolubles (vitamina C y todo el grupo de las B: B1, B2, B3, B5, B6, B8, B9 y B12). Las vitaminas liposolubles se pueden disolver en grasas, mientras que las hidrosolubles lo hacen en medios acuosos.

Cada vitamina cumple una función específica para el organismo. Por ejemplo, la vitamina E es muy rica en antioxidantes, por lo que se suele recomendar en perros ancianos. Del mismo modo, los perros de caza o los que realizan una actividad física intensa acostumbran a tratarse también con vitaminas hidrosolubles, que intervienen en el desarrollo y protección de los huesos y músculos.

En el caso de la leishmaniasis, una enfermedad bastante extendía en algunas zonas del país, las vitaminas más prescritas por los veterinarios son la A, la E y la C, muy importantes para el desarrollo inmunitario del animal.

Suplementos alimenticios o nutricionales

Son productos que ayudan a suplir las carencias alimenticias de los animales y que se componen de vitaminas, minerales y otras substancias de origen vegetal. Las formas de presentación más comunes son la píldora, la cápsula o la cápsulas tipo perla (las que contienen líquidos oleosos y no tiene abertura).

Los suplementos alimenticios son una opción preferente para animales con enfermedades complejas, que requieren tratamientos desde diversas vertientes. Por ejemplo, un perro con desnutrición severa, con leishmania o que padezca anemia, probablemente necesitará un complejo nutricional.

Dentro de este grupo se encuentran también los condroprotectores. Se trata de productos a base de colágeno que ayudan a restaurar la fisiología del cartílago, y que se utilizan para tratar displasias de cadera y otros problemas degenerativos en las articulaciones.

Alimentos ricos en vitaminas

Una forma de contrarrestar las carencias vitamínicas del perro es introducir cambios en la dieta incorporando nuevos alimentos.

. Hígado de pollo, ternera o cordero: es un alimento rico en vitamina A, que ayuda en el crecimiento, el pelo, la piel y el desarrollo de la vista. El hígado de pollo contiene además minerales importantes para los perros, como el hierro, el zinc, el cobre o el calcio.

. Sardinas: son una fuente importante de vitaminas del grupo B y aportan una gran cantidad de hierro y proteínas. Además, contienen ácidos grasos que mejoran el pelo del animal y reducen los niveles de colesterol.

. Frutas: aunque los perros son eminentemente carnívoros, también pueden consumir algunas frutas, como la manzana, la pera o el melocotón, muy ricos en vitaminas. Es importante no darles a comer las semillas ni excedernos en las cantidades, ya que les puede producir diarrea. Cuidado con las uvas, que son tóxicas para algunos perros.

. Huevos: son un buen complemento para la dieta de nuestro perro, ya que son ricos en proteínas y poseen vitaminas A, D y B12. Se deben administrar con moderación: 2 a 3 huevos semanales serán suficientes.

¿Cómo administrar una vitamina al perro?

Como hemos dicho, las vitaminas suelen presentarse en forma de cápsulas o píldoras. Algunos perros son reacios a tragar las píldoras por las buenas, por lo que es preciso camuflarlas dentro de algún alimento apetecible, como un trozo de queso blando o envueltas en jamón dulce.

Si descubren la pastilla y la escupen, pueden probar de triturarla y mezclarla con la comida. Si esto tampoco no funciona, no habrás más remedio que tirar hacia arriba la cabeza del perro, separar las mandíbulas en introducirle la pastilla al fondo de la boca.