Tal y como su nombre indica, es realmente un sótano, transformado en sala de conciertos, con capacidad para unas 150 personas. Ha primado la decoración industrial a base de ladrillo visto y neón. De momentos abrirá de miércoles a domingo. La idea del empresario es que haya regularmente tres sesiones distintas cada día. De momento tiene ya cerradas las actividades de las nocturnas y trasnochadoras.
Gaskón Torrego es el propietario de este local y un madrileño del barrio, donde nació y creció. Sus padres tuvieron un establecimiento textil en la vecina calle de Juanelo. El local donde se abre ‘El Sótano’ fue un comercio de material sanitario. Después, como casi todos los locales del barrio, pasó a las manos de comerciantes chinos. Finalmente ha retornado a su propietario, que llevaba mucho tiempo intentando abrir un local que animara la escena madrileña.
El Sótano nace con vocación de ser referente en la escena underground madrileña, afirma Torrego. Al bajar la escalera tropiezas con música en directo, artes escénicas, radio on air y todo tipo de manifestaciones contraculturales. Aquí todo es posible. Como en aquellos sótanos con poca luz donde se conservaba lo imprescindible, en este espacio colisiona lo mejor del Indie, del pop, del rock.
Cuando parece que la tónica general de Madrid es que este tipo de locales para música en vivo vayan desapareciendo, entra en escena ‘El Sótano’, que se suma al acelerado proceso de gentrificación que está viviendo la zona de Cascorro, Embajadores y Ribera de Curtidores.
Más información http://salaelsotano.com/