www.madridiario.es
María José Tajuelo
María José Tajuelo

Por el comercio y el turismo en Madrid

Por María José Tajuelo
martes 24 de febrero de 2015, 13:06h
El Sector del Comercio en la Comunidad de Madrid está sufriendo una crisis económica, social y laboral profunda como consecuencia de la propia crisis económica y la caída del consumo, pero también por las medidas legislativas que se han adoptado desde el Gobierno Regional y que han incidido muy negativamente en el conjunto de este importante sector de la economía madrileña.

Es por ello que, desde la Unión General de Trabajadores consideramos que ha llegado el momento de dar un giro de 180º a las políticas desreguladoras en el comercio madrileño, por las desastrosas consecuencias que ha producido la "ley de liberalización del comercio" y que han afectado fundamentalmente al comercio minorista. Se van a cumplir tres años de la puesta en marcha de esta nefasta ley y el balance "objetivo" que los propios datos y estadísticas arrojan es que no se ha producido un aumento del consumo por la liberalización de los horarios.

Una ley que lejos de "dinamizar y modernizar este sector", como apuntaba el propio nombre de la norma, lo que ha hecho es llevarlo a una agonía permanente, al haber permitido la apertura de los comercios los 365 días al año, las 24 horas del día, resultando un fracaso para el pequeño comercio y hay que decirlo, también para los propios impulsores de esta liberalización, las grandes superficies.

Como señalaba la Unión General de Trabajadores, los madrileños no compran más porque los comercios estén abiertos más horas y más días, sino que el consumo depende en gran medida de la renta disponible. Esta ley ha cambiado los hábitos de consumo, que nada tiene que ver con consumir más. Lo que sí ha logrado la liberalización es crear un panorama de desorden que ha incidido negativamente en las condiciones laborales de las trabajadoras y trabajadores del Comercio de la Comunidad Autónoma.

Al no existir ese despunte sostenido de las ventas que se prometía, los convenios colectivos, condicionados por el "Índice de ventas del comercio minorista (ICM)", o bien no han sufrido revisión salarial al alza o, si ha habido alguna, ha sido tan ridícula que ni se ha notado en las exiguas nóminas. En este sentido, tampoco los asalariados del Sector, como el resto de los trabajadores y trabajadoras de nuestro país, han podido ayudar a la mejora de la economía mediante la demanda y el consumo. Es más, los trabajadores/as de las grandes superficies, quienes se suponía iban a ser las grandes beneficiarias de esta Ley, llevan 4 años con subida salarial 0, según lo estipulado en el Convenio de Grandes Almacenes, que no firmó UGT, convenio de aplicación a este subsector.

A ello hay que añadir, la enorme destrucción de empleo que se ha producido en el pequeño comercio, especialmente por el cierre de establecimientos, por la crisis y por la desigualdad competitiva de esta ley. Pero también tenemos que hablar de destrucción de empleo en las grandes superficies a través de despidos improcedentes, ajustando sus plantillas al mínimo y por otro lado, deshaciéndose de profesionales con experiencia para ser sustituidos por otros trabajadores/as con peores salarios y menos derechos laborales. Ha supuesto además la sustitución de contratos a jornada completa por contratos a tiempo parcial, que disminuyen notablemente el poder adquisitivo de estos trabajadores/as, con una enorme flexibilidad horaria y jornadas irregulares de hasta 10 horas al día, en turnos partidos, de lo más variopintos, que hacen imposible la conciliación de la vida personal y familiar con la laboral, en un Sector en el que más del 60% de las trabajadoras somos mujeres.

Todo esto choca con las macro cifras de creación de empleo que se aseguraron por parte del Gobierno Regional para aprobar la citada ley, ni más ni menos se decía que se iban a crear 250.000 empleos. Nada más lejos de la realidad.

Desde la Unión General de Trabajadores también insistimos en su momento que esta medida no iba a atraer más turistas, sino que lo que se debía hacer era un 'Plan Integral para fomentar el turismo', que recogiera las medidas a adoptar para recuperar esos turistas que por una razón u otra estaban dejando de ver Madrid como su destino turístico.

Además con la caída estrepitosa del llamado turismo de negocio, el sector hostelero ha visto como en estos últimos años ha tocado fondo, sin que desde la administración se haya intentado buscar una alternativa que no fuera la de las aperturas de los comercios, como medida para recobrar lo perdido. Lo que está claro es que el perfil y las prioridades de los turistas que acuden a Madrid, es muy distinto al que se ha valorado en los despachos.

Por todo ello, desde UGT, creemos en la necesidad, ahora más que nunca, de retomar nuestra propuesta de creación de una 'Mesa por el comercio y el turismo madrileños', donde estemos presentes todas las partes implicadas y así poder corregir las graves consecuencias que ha producido la actual Ley, aprobada de manera unilateral, sin contar con el consenso de los afectados, decisión que ya dijimos y mantenemos, fue un error que no debería repetirse, si todos estamos por la labor de recuperar el tejido empresarial tan importante que supone el pequeño y mediano comercio para nuestra Comunidad y por ende conseguir afianzar un turismo de calidad que sea persistente en el tiempo y que no esté condicionado a las fluctuaciones de leyes que como hemos visto en nada han ayudado a hacer de Madrid un punto de referencia turístico y comercial.

Mª José Tajuelo García-Calvillo es vicesecretaria general Federación de Servicios para la Movilidad y el Consumo de UGT Madrid.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios