El detenido asaltaba los bancos con el rostro cubierto con una gorra y gafas de sol e intimidaba a los clientes y empleados con un arma blanca de grandes dimensiones. Durante sus atracos golpeaba a los clientes y empleados ante el menor signo de resistencia.
Las investigaciones se iniciaron a principios del mes de agosto, cuando se tuvo conocimiento de la perpetración de varios robos con violencia o intimidación en sucursales bancarias de la provincia de Madrid, ejecutados de la misma forma y con las mismas características físicas. El presunto delincuente fue localizado y detenido en Guadalajara pocas horas después de cometer su último robo en Madrid. El individuo se encontraba quebrantando un permiso penitenciario y ya contaba con un amplio historial delictivo por hechos de la misma naturaleza.
Además de los siete robos con violencia o intimidación, se le imputa un delito de lesiones y falsificación documental.