Da igual que un gobierno regional, como el de Ignacio González, haga bien los deberes, le salgan las cuentas, lleve adelante atrevidos ajustes para cumplir los requisitos encargados por el gobierno central, sea disciplinado en el gasto y cumpla los objetivos de déficit. Da igual todo el esfuerzo que se haga, porque al final, Cataluña, va a salir beneficiada, como siempre, premiada por el sistema de financiación. Demostrado queda que los esfuerzos no sirven de nada si el sujeto que ha de recibir de los fondos públicos del Estado, se llama Madrid, secularmente la malquerida del Estado, la sufridera en el reparto, bien porque no fue bautizada y ungida como "histórica", porque no expone reivindicaciones separatistas, o, simplemente porque no es mosca cojonera que esté todo el día incordiando y presionando con su vuelo ruidoso y perturbador.
Viene todo esto, a que el Ministerio de Hacienda ha anunciado que la compensación a la Comunidad de Madrid, por la liquidación del Sistema de Financiación y Fondos de Convergencia Autonómica de 2012, es cien millones de euros menos de lo que esperaba recibir el gobierno regional. Esperanza Aguirre, como presidenta de la Comunidad, se pasó ocho años denunciando el trato desigual del gobierno de Zapatero con respecto a Madrid, el ninguneo a la hora del reparto y el agravio con relación a Cataluña. Pues nada ha cambiado, el gobierno de Rajoy se diferencia muy poco del gobierno Zapatero en este sentido. El presidente del ejecutivo regional, Ignacio González, ha dicho que no habrá ningún ajuste más: "No puede ser que cada vez que nosotros aumentamos la recaudación, la actividad económica, el empleo y todos los sectores económicos creciendo, cada vez tengamos menos recursos para financiarnos que es lo que está pasando". Estoy completamente de acuerdo. De qué vale hacer bien los deberes si el premio es el castigo, y por el contrario, se recompensa a quienes muestran desidia y desinterés en corregir los desajustes.Queda claro: Madrid no llora reivindicaciones lastimeras, pues no mama de las ubres del Estado.