Los sindicatos CGT, CSIF y CCOO en la empresa pública Esmasa han
decidido mantener la convocatoria de huelga indefinida de recogida de
residuos en Alcorcón, que se iniciará a partir de este martes, 21 de
enero, a las 6.00 horas, contra la externalización del servicio de
retirada de vidrio, tras no alcanzar acuerdo con la empresa.
"Seguimos manteniendo la huelga indefinida, puesto que la empresa no quiere respetar lo firmado en el convenio sobre el mantenimiento de todos los servicios", ha señalado el delegado de CGT, Jesús Santos, uno de los sindicatos convocantes.
La confirmación llegaba después de que el pasado viernes sindicatos y empresa no llegasen a ningún acuerdo. Desde Esmasa se planteó el aplazamiento de la huelga, pero la asamblea general de trabajadores este mismo lunes ha rechazado la propuesta por 108 de los 115 trabajadores presentes (de los 140 que componen la plantilla de residuos).
Santos ha reiterado que, "en ningún momento la huelga se hace por una mejora laboral, ni salarial", sino por no perder carga de trabajo. "Lo que pedimos es que no desmantelen los servicios públicos", ha insistido. De esta forma, ha trasladado el temor de los trabajadores de que este sea el inicio de "la privatización del resto de áreas" y que, por tanto, signifique futuros despidos.
También, desde los sindicatos convocantes de la huelga, han querido tranquilizar y dar apoyo a los trabajadores del Ayuntamiento, que este domingo se manifestaban contra los "despidos que incluye el presupuesto 2014", aprobados inicialmente este lunes.
"Desde las secciones sindicales de Esmasa convocantes de la huelga queremos mostrar nuestro total y absoluto apoyo a los trabajadores del Ayuntamiento, transmitiendo que ni hemos negociado, ni vamos a negociar el realizar ningún servicio que ya estén prestando ellos", han especificado. Finalmente, han criticado que la empresa pública no haya dado las listas de los servicios mínimos, "como es su obligación", a pocas horas del inicio de la huelga.
UGT se descuelga
Por su parte, el sindicato UGT ha puntualizado que si no secundan la huelga no es por el fondo del asunto sino por la forma. "No es que vayamos a actuar en contra de lo que ellos convocan, porque, en realidad, estamos de acuerdo con ellos en que no nos gusta que privaticen los servicios que podamos hacer nosotros", ha señalado Enrique Lucero, portavoz de UGT en la empresa pública. Por tanto, el motivo sería que la decisión la han tomado sin tenerles en cuenta. "Lo que está muy claro es que lo que no se puede hacer es ir a una cosa donde no estamos invitados. Ni han contado con nosotros ni se ha reunido el comité ni nada de nada", ha señalado.
Precisamente, el alcalde de Alcorcón, David Pérez, ha puesto como ejemplo" la falta de apoyo de UGT" a la huelga, para mostrar que "no tiene justificación" y sí que "responde al carácter particular" de los convocantes. "Que uno de los sindicatos más representativos de este Ayuntamiento, que es UGT, califique esta huelga como farsa en su propio blog, dice mucho", ha comentado el regidor durante el pleno ordinario que aprobaba los Presupuestos de 2014 de manera inicial. Pero lo que califica como síntoma inequívoco de que es una "huelga innecesaria" es, según certifica Pérez, que no "habrá ni un sólo despido y ninguna reducción salarial".
Los trabajadores que secundan la huelga perderán una media de cien euros por jornada (casi 105 euros brutos al día en el caso de un conductor de grúa o 93 euros en el caso de un peón). Son trabajadores cuyas nóminas superan los 30.000 euros, dependiendo del cargo y ocupación.