www.madridiario.es

Espíritu Olímpico

Por Luis Miguel Boto
miércoles 11 de septiembre de 2013, 14:08h

Vaya por delante que tengo la más absoluta seguridad de que la candidatura de Madrid era la mejor preparada para albergar los Juegos Olímpicos de 2020, a pesar de nuestra eliminación en la primera ronda.

Como dice un proverbio turco, "cuando el carro está roto, muchos nos dirán por dónde no debíamos pasar" y, ahora, todo el mundo que hace una semana daba por cierta nuestra victoria explica los motivos de la derrota.

Yo no voy a decir qué es lo que se debería haber hecho para conseguir los juegos, porque no lo sé, pero es evidente que ha faltado algo. Al igual que si vives entre lobos deberás aprender a aullar como ellos o acabarás devorado, tengo la impresión, visto lo visto, que hemos ido a una pelea de navajeros con un florete, entiéndaseme el símil.

Como ya he citado un proverbio turco, ahora citaré otro japonés. Dice "La primera vez que me engañes la culpa será tuya, pero la segunda será mía".

Quiero decir con esto que era la tercera vez consecutiva (cuarta en total) en la que nos presentamos a los Juegos y de lo que estoy seguro es que nuestra delegación tenía claro lo que teníamos que hacer. Otra cosa es no haber conseguido el resultado esperado.

El método de elección, mientras no se cambie, hace imposible saber con antelación y seguridad la ciudad ganadora, porque el voto es secreto. No hay que increpar a los medios de comunicación españoles que daban por casi segura nuestra victoria. Hasta el New York Times asumió la justificación oficial de la invasión de Irak que luego se demostró falsa y no pasó nada.

Pero el COI nunca se ha significado por su fidelidad. No tiene amigos, solo quien acepta sus reglas. Y es obvio que no solo se elige por criterios estrictamente técnicos. Las candidaturas deben de cumplir unos mínimos, pero a partir de ese corte entramos en una nebulosa difícil de advertir. Ya se sabe que lo "incomprensible" siempre ha engrandecido los mitos. Por eso a veces las cosas no es que sean difíciles, es que no se pueden explicar. No hemos conseguido ganar, ni siquiera para el COI somos una ciudad más capaz que Estambul para organizar los Juegos, pero no hay que autoflagelarse.

Esto ha sido como el que pregunta a un amigo de Jerusalén cómo se llamaban los de su pueblo (hierosolimitanos) y recibió como contestación que no lo sabía porque no los conocía a todos. Estrictamente está bien respondido, pero cualquiera que no quiera vacilarnos entendería la pregunta. Si hay que ir al infierno se va, pero que no te escupan por el camino.

Just do it.

Luis Miguel Boto.

Concejal presidente de Chamartín.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios