|
| Los vecinos de Lavapiés hartos de la venta de droga |
Lavapiés harto de droga
miércoles 03 de julio de 2013, 18:03h
Actualizado: 16/07/2013 02:00h
Los vecinos de la plaza de Lavapiés comienzan a exteriorizar su hartazgo con la venta de drogas en las calles de su barrio. Varios balcones muestran ya pancartas con lemas alusivos al problema: "Compra tu droga fuera de este barrio. Lavapiés es nuestro hogar".
"Los vecinos denuncian los actos delictivos", "No a la delincuencia" o "Defendamos nuestro barrio" son algunas de las reclamaciones de los vecinos, desesperados por el mercado de menudeo que ocupa la plaza de Lavapiés y las vecinas calles de Ave María y Lavapiés. Un poco más arriba, en la plaza de Cabestreros, se localiza otro 'punto caliente', según los vecinos, donde se vende droga. En la plaza de Tirso de Molina, tal vez por las terrazas y los kioscos de flores, es menos evidente el trapicheo.
La policía municipal tiene diseñado un plan de presenciaque supone su rotación por las principales plazas del barrio durante el día, pero los mayores problemas aparecen a medida que avanza la noche, tanto en la venta de droga como en los robos, en especial cuando restaurantes, terrazas o bares dejan de tener movimiento de clientes.Se da la circunstancia de que a los "camellos" prefieren que no se produzcan robos a viandante ya que ello conllevaría la presencia de la policía y se les estropearía el negocio del menudeo. Por otra parte, la red de chivatos que tienen los vendedores de drogas alertan de la presencia de agentes y no dudan en movilizarse contra la policía si se producen redadas. En los últimos meses se han producido algunos de estos enfrentamientos, ajenos a los vecinos del barrio que apoyan mayoritariamente la presencia policial en calles y plazas. Incluso reclaman más actuaciones y contundencia para detener la cada vez mayor degradación del céntrico barrio.
Otro de los problemas es la suciedad de cuya solución parece haber desistido la Junta de Centro y el propio ayuntamiento de la capital. Restos de mercancías y embalajes de comercios, pintadas, carteles empapelando fachadas, cabinas, escaparates, farolas... excrementos de perro casi en cada esquina y un insoportable olor a orina hacen de Lavapiés un barrio poco atractivo, pudiendo ser, por su topografía e historia, un extraordinario punto de reunión para el resto de los madrileños y de los turistas.
|
Cronista Oficial de la Villa
Periodista durante 35 años en RTVE, especializado en información local y de cultura. Autor de varios libros sobre historia teatral. Desde el año 2007 es Cronista Oficial de la Villa de Madrid
|
|