www.madridiario.es

En el programa '¿Quién sabe dónde?'

El Constitucional ampara a un hombre acusado en televisión de matar a su esposa

Por MDO/E.P.
miércoles 13 de junio de 2007, 00:00h
La Sala Primera del Tribunal Constitucional (TC) ha concedido el amparo a un hombre a quien sus cuñadas acusaron en el programa de televisión "¿Quién sabe dónde?", "emitido en hora punta" de ser el asesino de su esposa, al considerar que los datos ofrecidos por éstas no eran veraces, en contra de lo establecido para obtener protección por el ejercicio del derecho a la libertad de información.
El Tribunal ha reconocido así, en una sentencia hecha pública este miércoles, el derecho al honor de los demandantes y ha anulado las sentencias de la Audiencia Provincial de Madrid  de 21 de diciembre de 1998 y de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo de 25 de octubre de 2004 que daban la razón a las dos hermanas. Los magistrados recriminan, además, a los periodistas Francisco Lobatón Sánchez Merino y José Benito Fernández Domínguez, que tomaran partido hacia las personas que vertieron estas "graves" acusaciones y destacan el "impacto" de este tipo de acusaciones lanzadas a través de medios audiovisuales, dada su "inmediatez" y su "poder de penetración".

Los demandantes de amparo, Joaquín Prieto Pérez y sus dos hijas, Antonia Prieto Calero y Susana Prieto Calero interpusieron una demanda incidental de protección al honor e intimidad contra Matilde Calero Sierra y su hermana Enriqueta, cuñadas y tías de los demandantes, así como contra el ente público Radiotelevisión Española (RTVE) y los mencionados periodistas.

Según explica el alto tribunal durante la emisión de un programa del espacio "¿Quién sabe dónde?" dedicado a la desaparición de Amalia Calero Sierra, sus hermanas manifestaron que tras el acuerdo de separación entre Joaquín Prieto y Amalia Calero, su cuñado se negó a abandonar la vivienda donde residían ambos "y entonces la mató para quedarse con el piso". Tanto Matilde Sierra como su hermana Enriqueta mostraron durante el programa su convicción de que su cuñado era un "asesino", aportando supuestos indicios aunque obviando el hecho de  que las investigaciones policiales y judiciales abiertas a raíz de sus sospechas habían sido siempre archivadas y sobreseídas.

El Tribunal Supremo consideró que las hermanas de la desaparecida habían actuado en legítimo ejercicio de su libertad de información, en su afán de que se procediese a la reapertura de las diligencias y se esclareciese la responsabilidad que tuvo su cuñado en la desaparición de Amalia Calero. Además, entendió que los periodistas de RTVE se limitaron a entrevistar a las hermanas sin tomar partido sobre el asunto, por lo que el reportaje emitido fue neutral.

Derecho a la libertad de información

No obstante la sentencia del Tribunal Constitucional precisa que el análisis de la resolución se centra en el derecho a la libertad de información. En este sentido menciona la existencia de dos requisitos "inexcusables" para que el ejercicio de dicho derecho goce de protección constitucional: que se trate de difundir información sobre un hecho noticioso o noticiable, por su interés público, y que la información sobre tales hechos sea veraz. "En ausencia de alguno de ellos la libertad de información no está constitucionalmente respaldada", añade.

Así, los magistrados afirman que en este caso "no cabe poner en tela de juicio" que la información aportada por la hermanas en el programa de televisión venía referida a unos hechos que "si bien no afectaban a una persona concreta, sí habían alcanzado pública notoriedad y habían constituido objeto de una investigación policial y judicial en causa penal". Otra cosa bien distinta es que ambas personas narraran en su intervención televisiva hechos de veracidad comprobada, añade el tribunal.

A continuación los magistrados manifiestan respecto de los dos periodistas que su trabajo dista del concepto de reportaje neutral. "Aunque la palabra se cede a las hermanas de la fallecida y se ofreció la posibilidad de contraste al aludido, que la declinó, el tono de las intervenciones de los periodistas y su tenor literal corroboran lo indicado por aquellas y que no se limitó al mantenimiento de una mera presentación de los hechos o una transmisión neutra de opiniones ajenas", indica la sentencia.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios