Renfe ha comenzado a aplicar el plan de racionalización de servicios de transporte ferroviario de viajeros de media distancia que estarán financiados por el Estado.
En los últimos días,
la compañía ha reorganizado la línea Madrid-Segovia-Valladolid, entre otras, para garantizar el servicio. El nuevo programa ofrece 197 trenes semanales Avant y Alvia entre Segovia y Madrid, y 165 entre Segovia y Valladolid. La relación entre Segovia y Madrid por vía convencional se realizará desde Cercedilla, dentro del
plan de racionalización de media distancia convencional, presentado por el Consejo de Ministros el 28 de diciembre de 2012, y el proceso de declaración de obligaciones de servicio público.
Según fuentes de Renfe, este plan pretende garantizar los servicios públicos de transporte de viajeros de interés general, combinando la racionalización del gasto con la continuidad de los servicios. Y es que,
según cálculos de la empresa, el 51,7 por ciento de los trenes cubren servicios que usa el 16 por ciento de los viajeros y que suponen un aprovechamiento del 15 por ciento. Es decir, se dan casos en los que el Estado paga 371 euros por billete por cada 11 que paga el viajero. En este sentido, pretenden que los trenes de larga distancia presten cobertura a determinadas líneas y que otros trayectos se sustituyan con modos de transporte alternativos. La compañía añade que también se mejorarán horarios y se fomentará el uso de trenes más pequeños.
El ahorro calculado gracias a esta optimización asciende a 51 millones anuales.
La empresa ha anunciado que está trabajando en colaboración con las comunidades autónomas para que, en el caso de que alguna de ellas quieran prestar algún servicio no reflejado en las líneas de obligado servicio público,
puedan formalizar contratos con Renfe Operadora antes del 30 de septiembre, asumiendo el coste correspondiente. Renfe garantiza que 23 líneas de media distancia que implican a la Comunidad de Madrid están sujetas a obligación de servicio público.