Miles de personas han secundado en Madrid la manifestación principal de las más de 80 convocadas en todo el país por CC OO y UGT en el Día Internacional del Trabajo. Bajo el lema "No tienen límite. Lucha por tus derechos", ha desfilado entre Neptuno y Sol una marcha marcada por la tasa histórica de paro y que demanda un gran pacto nacional para sacar al país de la recesión. A las 13 horas, la cabecera ha alcanzado la Puerta del Sol, donde ha concluido la movilización tras la lectura de los tradicionales discursos.
Poco antes del mediodía, miles de personas acudían en Neptuno a la llamada de los sindicatos pese al puente en la Comunidad y la intermitente lluvia que amenazaba con deslucir el acto. El rojo de las insignias de los sindicatos destacaba en un día gris en el que también han ondeado numerosas banderas republicanas y se han visto los colores distintivos de todas las 'mareas ciudadanas'.

La marcha ha arrancado sin incidentes a las 12,05 horas de la plaza de Cánovas del Castillo (Neptuno). En un clima de tranquilidad, los manifestantes han ascendido hasta Cibeles coreando la política económica del Ejecutivo Central, un mensaje que acompañaban pancartas con alusiones a los recortes, parados y en defensa de los pensionistas.
"No a los dictados de la troika" o
" Nuestros recortes serán con guillotina" son algunos de los lemas que se podían leer.
El paso de la comitiva ha cortado los carriles de subida por el paseo del Prado, provocando
cortes y desvíos de tráfico en el centro durante toda la mañana.
Al frente de la manifestación han estado los secretarios generales de UGT y CC OO,
Cándido Méndez e
Ignacio Fernández Toxo -reelegidos este año en sendos
congresos- dentro de la cabecera que también han integrado los secretarios generales de CC OO-Madrid,
Jaime Cedrún, y de UGT-Madrid,
José Ricardo Martínez.
El acto también ha contado con la presencia de representantes de otros movimientos políticos, como el coordinador general de IU en Madrid,
Eddy Sánchez,
que ha denunciado que las políticas del PP alcanzan "grados de paranoia" en la Comunidad de Madrid, donde sus dirigentes se proclaman como los "más fervientes defensores de las políticas de recorte del gasto, las privatizaciones de los servicios públicos y las reformas laborales".

También ha estado el líder de los socialistas madrileños,
Tomás Gómez,
que ha asegurado que "las políticas de recortes de derechos de la gente no sirven para crear empleo" y ha acusado al PP de engañar a los españoles al sostener que si reducía el bienestar se generarían puestos de trabajo.
El paro, desbocado
El empleo ha sido el argumento central de esta jornada reivindicativa. Según las centrales sindicales, el contexto económico y social en el que se celebra este año el Día del Trabajo ha cambiado respecto al de hace un año.
La
tasa de paro española ha escalado hasta el 27,16 por ciento y el número de desempleados ha superado por primera vez la barrera de los seis millones de personas; un récord histórico muy presente en los discursos de todos los representantes sindicales en el escenario de la Puerta del Sol, que se han mostrado muy preocupados por los
680.000 parados madrileños.
En su intervención, Fernández Toxo ha acusado al Gobierno de mariano Rajoy de "gobernar por la vía del decreto, sin escuchar al Parlamento ni a la ciudadanía"; que ha cedido el testigo a Méndez que ha dicho que "hay alternativas a lo que está ocurriendo en el panorama laboral".
Toxo ha advertido, además, al Gobierno de que los sindicatos "no pararán" hasta que se reviertan los efectos de la reforma, aunque también ha querido transmitir un mensaje esperanzador y ha dicho que hay alternativas y que el empleo tiene solución porque no es un mal "bíblico".

Con estos indicadores, las organizaciones sindicales dibujan un futuro con más despidos, menos sueldos y más incertidumbre para los trabajadores, por lo que exigen un cambio de rumbo de la economía española basado en un gran pacto nacional que se aleje de las políticas de austeridad.
La manifestación convocada por CC OO y UGT es la más multitudinaria de las cinco que se celebrarán en la capital este primero de mayo.
El sindicato USO también se ha movilizado y su secretario general, Julio Salazar, ha pedido al Gobierno que cambie "inmediatamente" de rumbo y anteponga las personas a los intereses del capital y de la globalización mercantilista "desaforada". Asimismo, el sindicato de funcionarios CSI-F ha reclamado un plan de empleo para evitar el "colapso" de la Administración y preservar la calidad de los servicios públicos.