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Las grandes ciudades (V)

De ‘Legamar’ a Leganés

jueves 18 de abril de 2013, 00:00h
Leganés ha entrado en el siglo XXI como una de las grandes urbes de nuestra región, convertida gracias a su cercanía con la capital y a la reciente construcción del Metrosur en una de las localidades preferidas para vivir por los madrileños. Poco queda ya de ‘Legamar’ –de la que derivaría el nombre del municipio–, donde se establecieron los primeros habitantes de la zona que durante siglos vivirían gracias a la agricultura y a su comercio, razón por la que popularmente se conoce a los leganenses como ‘pepineros’.
Dos acontecimientos, entre los siglos XVIII y XIX, marcarían el devenir de la ciudad: la construcción del cuartel de las Reales Guardias Walonas, diseñado por Francisco Sabatini por encargo del rey Carlos III, y la creación del primer manicomio de España. Ambos edificios marcaron toda una época, como atestiguan las coplillas populares inventadas por aquel entonces que han llegado hasta nuestros días: “Tres cosas tiene Leganés que no tiene Getafe: casa de locos, el cuartel y el huerto del tío Tomate”. Y es que la inauguración en 1951 del hospital psiquiátrico de Santa Isabel, ocupando la antigua casa ducal de la familia ducal de los Medinaceli, constituyó uno de los mayores elementos revitalizadores del municipio, pionero en el tratamiento de enfermedades de salud mental. Actualmente sus instalaciones albergan el instituto psiquiátrico José Germain.

Al igual que la mayor parte de las poblaciones integrantes de la corona metropolitana, Leganés experimentó un importante crecimiento demográfico a partir de 1960, con el gran éxodo rural a Madrid. Fueron muchos los emigrantes de otras comunidades autónomas que eligieron Leganés para instalarse a causa de su proximidad a la capital, de la que tan solo dista 12 kilómetros, dando lugar a la construcción de nuevos barrios destinados a los trabajadores. De esta forma, en los años 60 y 70, surgieron nuevas colonias como San Nicasio, La Fortuna y Zarzaquemada, el distrito con mayor número con número habitantes.

Junto a ellos fueron creados diversos polígonos industriales, como el de Nuestra Señora de Butarque, el más antiguo de la ciudad y sede de 50 fábricas y dos centenares de empresas de diferentes sectores productivos, principalmente servicios. En la actualidad Leganés goza de una de las más importantes dotaciones industriales de la Comunidad de Madrid, con diez polígonos y zonas destinadas a diferentes tipos de industrias y a la investigación y desarrollo científico y tecnológico. Con la industrialización, la localidad registró también una imparable expansión demográfica que la ha transformado en el quinto municipio más poblado de la Comunidad de Madrid, con un total de 187.125 habitantes, según datos del Instituto Nacional de Estadística correspondientes a 2012.

Pero este crecimiento vertiginoso comenzó a mostrar múltiples carencias en los años 80. Era necesario desarrollar una serie de infraestructuras para que Leganés dejara de ser la ciudad dormitorio en la que se había convertido y comenzara a satisfacer las necesidades básicas de sus habitantes. El municipio inició entonces a aumentar su oferta de servicios públicos, industrias y comercios para dar paso definitivamente a una ciudad con mayúsculas.

Surgió así el hospital Severo Ochoa, inaugurado por el premio Nobel asturiano en 1987, que además de a Leganés extiende su cobertura a los municipios de Fuenlabrada, Humanes y Moraleja de Enmedio, convirtiéndose en referencia para los municipios del sur. Leganés cuenta actualmente también con varios centros sanitarios públicos en los distintos barrios, así como con un centro de atención al drogodependiente, un centro de atención a minusválidos físicos y varios dedicados a disminuidos psíquicos.

A finales de los 80 la ciudad pasó también a albergar la primera gran superficie comercial con la que contó la Comunidad de Madrid, Parquesur, que en sus inicios disponía además de un parque de atracciones y otro acuático. Hoy son múltiples las grandes superficies construidas, entre ellas, el centro comercial Arroyosur, Leganés Uno, Mercacentro o Plaza Nueva.

La gran revolución educativa llegó en el año 2000 con la creación del campus de Ciencias y Tecnología de la Universidad Carlos III. La instalación de la universidad  dinamizó el centro de la ciudad, pues permitió la rehabilitación del cuartel de las Reales Guardias Walonas, que se integró en las instalaciones del campus; también permitió peatonalizar las calles adyacentes. Con su inauguración se amplió la oferta universitaria que ya ofrecía anteriormente el Centro Asociado Madrid-Sur de la UNED. Años después, también ligado a la universidad Carlos III, se puso en marcha el Parque Científico Empresarial Leganés Tecnológico, cuyas instalaciones se consagran a uso tecnológico industrial, investigación ofimática, tecnología científica-universitaria y empresarial.

Pero al igual que en el resto de la región, el estallido de la crisis en 2008 puso un brusco fin al crecimiento económico experimentado en los años anteriores. El impacto de la recesión ha sido especialmente significativo en los municipios del sur metropolitano, que han registrado un fuerte incremento de la tasa de desempleo, al que tampoco ha sido ajeno Leganés. La localidad registra actualmente una tasa de paro en torno al 21 por ciento, un punto por encima de la media regional. Una realidad que se espera cambie en los próximos meses tras la instalación de nuevas multinacionales como Casbega —la embotelladora de Coca-Cola, que creará 500 puestos de empleo directos—, Primark o Apple, y la reapertura del Centro Comercial Avenida M-40. También para apoyar este sector servicios, que supone el 75 por ciento de la economía leganense—  se está fomentando el comercio de proximidad a través de iniciativas, como la Feria del Outlet y el Concurso de la Tapa.

Leganés se distingue también entre las ciudades de su entorno por su pujante actividad cultural, transmitida a través de cinco teatros municipales, cuatro salas de exposiciones, cinco bibliotecas municipales y otros tantos centros culturales. Lugar destacado ocupa además el Museo de Esculturas al Aire Libre, que acoge permanentemente una de las mejores muestras de escultura contemporánea de España. La música goza de una gran presencia, tanto en las fiestas patronales como en los ciclos del Teatro Egaleo o en los habituales conciertos de los alumnos y la banda sinfónica de la escuela municipal de música Manuel Rodríguez Sales. A nivel turístico, la localidad cuenta con uno de los retablos más representativos de todo el barroco español, obra del madrileño José Benito Churriguera, que puede visitarse en la parroquia de San Salvador.

El deporte también encuentra un lugar destacado en Leganés. Sede de los dos últimos torneos de la Comunidad de Madrid de baloncesto entre Real Madrid y Estudiantes, Leganés representa una referencia en la organización de carreras populares y es escenario habitual de campeonatos nacionales y autonómicos de kárate. El Pabellón Europa, con capacidad para cerca de 5.000 espectadores, constituye la instalación deportiva más emblemática de la ciudad.

La ciudad albergará dos importantes citas deportivas en los próximos meses: en junio será la ciudad española encargada de albergar el Olympic Day, una jornada que el Comité Internacional Olímpico celebra simultáneamente en 160 ciudades, y en septiembre verá cómo parte de su casco urbano la última etapa de la Vuelta Ciclista a España 2013, que culminará en Madrid.

Nensi, el monstruo de Leganés
El monstruo del Lago Ness no vive en Escocia, sino en una rotonda de entrada a Leganés. Así es al menos desde 2009, cuando el conocido juego de palabras fue reinterpretado por el artista Eladio de Mora, dEmo  —el creador de los ositos de colores que inundan Ifema— , en forma de una gigantesca escultura urbana formada por un monstruo y su cría que emergen de una fuente con forma de tortuguera.

 La obra, situada en una rotonda de 65 metros de diámetro, se compone de cinco piezas de hasta 10 metros de altura integradas por teselas multicolores al estilo Gaudí.  Los leganenses la bautizaron con el nombre de Nensi, en homenaje al protagonista de una viñeta de la revista municipal elegido como mascota por los niños del municipio.
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