Jueces y fiscales convocan una huelga contra Gallardón para el 20 de febrero
martes 05 de febrero de 2013, 00:00h
Actualizado: 06/02/2013 13:20h
Gran parte de las asociaciones de jueces y fiscales -salvo las mayoritarias Asociación Profesional de la Magistratura y la Asociación de Fiscales- han convocado una jornada de huelga para el 20 de febrero porque consideran, entre otras razones, que las reformas del ministro Alberto Ruiz-Gallardón tienen como "motivo oculto" su intención de "dominar el Consejo General del Poder Judicial".
Un sector de los jueces y los fiscales han añadido que la intención del ministro de Justicia "suprimir de facto la independencia judicial" e imponerles un "trabajo inasumible" que permita crear "espacios de impunidad" de los que se beneficiarán los implicados en casos de corrupción.
Los jueces y fiscales reclaman la suspensión o derogación del tasazo, un incremento de las plantillas, el mantenimiento del presupuesto en la Justicia, soluciones al drama social de las ejecuciones hipotecarias y la reforma de la Ley del Indulto para frenar su uso "abusivo" y evitar que el Gobierno conceda estas medidas de gracia "usurpando la función del Poder Judicial, con informes desfavorables y sin aportar la menor explicación".
La comisión interasociativa de jueces y fiscales reunida este martes ha animado a los secretarios judiciales, los abogados y los sindicatos representativos del sector a sumarse la protesta, que tendrá lugar casi cuatro años después de la primera huelga judicial ocurrida en España.
"Prepotencia de Gallardón"
Representantes de la Asociación de Jueces y Magistrados Francisco de Vitoria, Jueces para la Democracia, Foro Judicial Independiente, la Unión Progresista de Fiscales y la Asociación Profesional e Independiente de Fiscales han argumentado que han "agotado todas las vías posibles" -llamadas a la negociación, paros parciales o concentraciones- antes de efectuar la convocatoria.
"La actitud de prepotencia de Gallardón, impropia de sus altas responsabilidades y su incapacidad para gestionar la crisis" ha abocado a las asociaciones a la "única salida" de convocar una huelga, aunque muestran su disposición a desconvocarla si el Gobierno atiende sus peticiones. "Los políticos se quieren blindar", han dicho.
En cambio, la Asociación Profesional de la Magistratura, de tendencia conservadora, ha lamentado la actuación de la comisión interasociativa en momentos "extraordinariamente difíciles" para el país y con una crisis que se proyecta en "tremendas dificultades sociales y un descrédito institucional larvado y emergente".