Miles de personas -5.000 según la policía y 40.000 según los organizadores- han participado este miércoles en la manifestación convocada por el Sindicato de Estudiantes. Acabar con los recortes e impedir la reforma educativa planteada por el Gobierno son sus principales reivindicaciones.
Bajo el lema
'No a la educación franquista. Wert dimisión', miles de alumnos de ESO, Bachillerato, Formación Profesional y universidades públicas han salido a la calle este miércoles en una manifestación que ha discurrido entre la Glorieta de Atocha y la Puerta del Sol. Esta protesta se enmarca dentro de
la "semana de lucha" por la educación convocada por el Sindicato de Estudiantes.

El secretario general del sindicato, Tohil Delgado, al término de la manifestación ha resumido las reivindicaciones de la convocatoria en cuatro puntos:
devolución de los 4.000 millones que está previsto se recorten en la educación pública, restitución de los 50.000 profesores que calculan se han dejado de contratar, retirada del anteproyecto de la Ley de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) y dimisión del ministro de Educación, José Ignacio Wert. Delgado ha asegurado que los estudiantes no van permitir que el sistema educativo vuelva a los años sesenta, "cuando solo podían estudiar las familias adineradas" y ha culpado de ello al "Gobierno de franquistas".
El ministro Wert ha sido el centro de las protestas. "Ministro dimite, el pueblo no te admite" o "Un bote, dos botes, ministro el que no bote", coreaban los asistentes. También se han podido oír lemas como "Estos recortes los vamos a parar", "El dinero del banquero para el instituto obrero" o "Esto nos pasa por un Gobierno facha". Los estudiantes han pedido, además, la convocatoria de una huelga general.
Subida de tasas
La
subida de las tasas de las universidades ha sido la principal crítica de quienes ya estudian en ellas o aspiran a hacerlo.
"Las tasas de la universidad me han subido de 800 a 1.300 euros", indicaba un estudiante de Magisterio. "Tengo una melliza y no sé si vamos a poder pagar las tasas para estudiar una carrera y tener un futuro digno", explicaba Alba, que cursa Periodismo.
"Este año hemos tenido que pagar por matricularnos en FP", criticaba otra estudiante. Un grupo de alumnos de Bachillerato comentaba que temían que también se implantaran tasas para cursar estos estudios. "Cada vez hay menos presupuesto para la educación. Al final solo van a poder acceder personas con alto nivel adquisitivo y no vamos a poder tener una educación de calidad", se quejaba Sara.
Aunque los docentes no estaban llamados a la manifestación, una profesora de Primaria, Yosune, explicaba así la situación:
"Las aulas están masificadas, hay menos profesores, menos calidad y se está perdiendo la atención individualizada". También había personas ajenas a la comunidad educativa, como Emiliano, un jubilado. "Yo ya tengo mi carrera hecha, pero me quiero solidarizar con mis venideros. Los recortes nos afectan a todos", aseguraba.
Huelga en las aulas
La manifestación de este miércoles coincide con la segunda jornada de huelga en Secundaria, que ha tenido un seguimiento inferior al 20 por ciento, según el ministerio, y superior al 85 por ciento, según el Sindicato de Estudiantes. Este martes
se secundó de forma desigual según el instituto, y las cifras de seguimiento dadas por las partes fueron similares a las de hoy.
Desde el Sindicato de Estudiantes, reconocen "el gran apoyo" que la
Confederación Española de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA) y profesores. Esta confederación
ha hecho una llamamiento para que este jueves los padres no lleven a sus hijos a clase en todos los niveles educativos. Además, hay convocada una manifestación a las 18.30 horas entre Neptuno y Alcalá (frente al Ministerio de Educación).
La secretaria de Estado de Educación, Formación Profesional y Universidades, Montserrat Gomendio, ha afirmado que estos paros y manifestaciones en contra de la política educativa del Gobierno no se basan en "evidencias" sino en afirmaciones "falsas, abstractas y vagas" y ha pedido a las asociaciones de padres y estudiantes su "participación constructiva" en el proceso debate de la reforma. La
Confederación Católica de Padres de Alumnos (CONCAPA), ha indicado que si bien comparte "muchas" de las quejas de la comunidad educativa, considera, sin embargo, que no asistir a clase es "perjudicial" para la "maltrecha" educación española. Esta organización, mayoritaria en la enseñanza concertada, pide a los padres que no apoyen el paro educativo convocado para el miércoles y el jueves.