Los datos de seguimiento de la huelga contra los recortes en Educación oscilan entre el 17'5 y el 70 por ciento, según la fuente, pero el descontento va más allá de estas cifras.
“Ya está aquí, ya está aquí, el movimiento estudiantil”. Este es uno de los lemas que han coreado los estudiantes que han pasado la mañana de este martes de huelga en Ciudad Universitaria protestando contra los recortes educativos. Efectivamente, la Educación superior acaba de sumarse a la 'marea verde' que había empezado con las medidas de ahorro aplicadas por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, en Secundaria a principio de curso. El decreto de medidas para reducir el gasto en Educación en 3.000 millones de euros aprobado por el Gobierno central en abril ha llevado los recortes al resto de comunidades y a la enseñanza superior. Ya se ven camisetas verdes con el mensaje: ‘Por una universidad pública. No a los recortes’.
La subida de tasas universitarias, que en algunos casos cubrirán el coste total del servicio, es lo que ha soliviantado a los universitarios. “Es muy grave en la Politécnica. Al ser carreras experimentales, la matrícula ya es más cara y además ahora va a subir más que el resto”, explica Carmen Torres, profesora de Facultad de Informática. Tanto es así que algunos profesores comenzaron a plantearse hacer aprobados generales a partir de la segunda o tercera matrícula, aunque parece que la medida no va a salir adelante por los problemas que puede causar. “Van a conseguir que no podamos estudiar o que solo nos podamos matricular de dos cada año”, apunta un futuro (si nada falla) ingeniero de Montes. “Estamos abocados al fracaso de la universidad pública. Se va a convertir en una universidad de élite, a la que solo podrá acceder quien se la pueda pagar”, explica un profesor de Veterinaria, Juan Antonio Gilabert, que ha acudido a la asamblea en la que ha participado alrededor de un millar de personas, celebrada en la plaza junto al Metro de Ciudad Universitaria. Está involucrado en las protestas, pero no ha hecho huelga.
Como Gilabert, hay más profesores y alumnos que han acudido a sus clases o exámenes, pero están en contra de los recortes. Según los sindicatos, el seguimiento en la universidad ha sido del 75 por ciento y el ministerio ha dado la cifra genérica de un 17,5 para toda la Educación madrileña. Además, es difícil hacerse una idea del impacto de la huelga en la universidad al ser día de exámenes. África, una chica de Geografía e Historia de la Complutense ha ido a clase, pero considera que la situación está “muy mal”. “Estamos en un edificio muy antiguo que necesita arreglos. Hemos estado una semana sin papel higiénico. Solo se ha puesto la calefacción cuando ha hecho mucho frío”, enumera sobre la difícil situación económica de la Universidad Complutense. “Habrá gente que no pueda pagarse las tasas cuando suban y si estás en un grado es difícil trabajar a la vez”, señala.
Dos detenidos
En la universidad, el día ha comenzado con barricadas en la entrada del Campus de Somosaguas, al que ha accedido la policía antidisturbios y han detenido a dos personas por abalanzarse sobre el coche de una discapacitada, que, según estudiantes presentes, había acelerado ante los manifestantes. A las 18.00 horas los dos jóvenes han sido puestos en libertad con cargos. La entrada de la policía en la universidad ha provocado el rechazo de los estudiantes. Centenares de ellos han acudido hasta el Rectorado, escoltados por la policía en las zonas con tráfico, para pedir explicaciones al máximo responsable de la Complutense.
En un primer momento, el jefe de gabinete de Carrillo, Antonio Camarero, ha indicado a los estudiantes que solo habían dado permiso para que entraran a retirar las barricadas. Camarero ha insistido en que desde la Complutense se está pidiendo la liberación de los detenidos y que intermediaron con la policía para que pudiese celebrarse una acampada en el campus en la noche de este lunes. Más tarde, el propio Carrillo ha expuesto su versión ante el grupo de estudiantes congregado frente a su despacho.
Doce huelgas
Este martes, la novedad ha sido que la Educación superior se sumase a las protestas, pero la no universitaria ha celebrado su duodécima huelga en Madrid (contando la general) en lo que va de curso. El seguimiento de la huelga no ha sido tan alto como en las primera jornadas, pero ha subido ligeramente respecto a las últimas convocatorias, celebradas en noviembre. Los sindicatos dan un 66 por ciento de seguimiento, frente al 17,5 ofrecido por el Ministerio. En el caso de los dos institutos seguidos por este digital desde el inicio de la ‘marea verde’, el Juan de la Cierva y el Cervantes, durante estos meses, han pasado de superar el 60 por ciento de profesores secundando la huelga a que se redujera hasta el 25 y 13, respectivamente. Este martes, día de movilización estatal, ha vuelto a subir al 30 y al 25.
En Madrid, la Educación obligatoria tendrá que enfrentarse el próximo curso a más recortes. Este año el aumento de horas lectivas de los profesores provocó un aumento de alumnos por clase, la pérdida de desdobles o de medidas de ayuda a la diversidad y otras pérdidas. Ahora habrá un incremento de la ratio en las aulas en los centros donde haya margen. “Podrían darse casos de grupos de niños de tres años con 32 alumnos”, señalan desde UGT. También se ha anunciado un recorte en becas de comedor y libros.