Alcorcón quiere apretar pero no ahogar
Por MDO
viernes 30 de marzo de 2012, 00:00h
Actualizado: 31/03/2012 11:12h
El Gobierno de Alcorcón considera que el plan de ajuste aprobado este viernes, "no incluye ninguna medida traumática, cumple la Ley de Estabilidad Presupuestaria y cuenta con el visto bueno de la Intervención General Municipal".
Este plan es un requisito para acceder a los más de 144 millones de crédito que ha solicitado la administración local al Ministerio de Hacienda para saldar sus deudas con proveedores, ya que mediante este se tiene que demostrar la viabilidad económica del Ayuntamiento de Alcorcón, explican fuentes municipales.
El ajuste aprobado se basa en los presupuestos que ha diseñado y aprobado el Gobierno local para 2012 que comprenden, entre otras medidas, una reducción de las retribuciones de los miembros de la corporación municipal y del personal directivo de cerca de un millón de euros al año y la eliminación de la asignación a los grupos municipales, lo que supone un ahorro anual de 164.700 euros.
A esto se suma la reducción a 20.000 euros de los gastos en atenciones protocolarias y de representación del ayuntamiento en esta legislatura, frente a los más de 660.000 de la anterior y la amortización de los puestos de los trabajadores que se jubilen, lo que calculan supondrá un ahorro de más de 23 millones de euros en los próximos diez años.
En la próxima década estiman que se ahorrarán cerca de 30 millones de euros gracias a los acuerdos que ha firmado el consistorio con los sindicatos, que han renunciado a los pagos por productividad y han aceptado reducir el número de horas extras que hasta ahora realizaban en el ayuntamiento, entre otras medidas, para mantener todos los puestos de trabajo.
Además del mantenimiento del horario y la plantilla, el Gobierno local destaca de su plan de ajuste su decisión de no crear nuevas tasas impositivas, y la congelación de los impuestos existentes, ya que ha optado por mantener los tipos de gravamen y las cuotas impositiva existentes.
El alcalde de Alcorcón, David Pérez, señala que su equipo ha "encauzado la casi quiebra técnica del ayuntamiento en sus primeros nuevos meses, poniéndolo en la mejor situación para afrontar el futuro de la ciudad y de sus vecinos desde un escenario más optimista y realista".
Por el contrario, la portavoz del Grupo Socialista, Natalia de Andrés, asegura que será Pérez quien arruine Alcorcón con este plan que paralizará la ciudad durante los próximos de años, y cuyas medidas "no van a generar empleo, subirán impuestos, mermarán los derechos de los trabajadores y los ciudadanos y no generarán ninguna infraestructura nueva".
Según los socialistas, los principales beneficiarios de estas medidas serán los bancos, ya que la ciudad pagará 48 millones de euros en intereses, puesto que estas entidades que logran préstamos del Banco Central Europeo a un interés del 1 por ciento, prestarán a su vez este dinero a las administraciones locales, que pagarán los créditos al 5 por ciento.
De Andrés ha criticado que el Gobierno "popular" haya dado menos de 24 horas a los tres grupos políticos (PSOE, IU-Los Verdes y UPyD) para analizar un plan que afectará a la viabilidad económica de Alcorcón durante una década.
A pesar de lo cual, ha celebrado que el Gobierno local haya reconocido en el informe enviado a Hacienda, que la deuda viva del consistorio en 2011 era de 123 millones y no los 612 millones en los que la ha cifrado el alcalde en los últimos meses dentro de una "campaña difamatoria contra el Gobierno anterior", ha afirmado.