En el Hospital de la Princesa ha fallecido Miguel García-Posada, catedrático de Instituto, exdirector del IES Beatriz Galindo, Jefe del Departamento de Relaciones Institucionales de la Consejería de Educación hasta 2007 y últimamente asesor en Vicepresidencia, Consejería de Cultura y Deporte y Portavocía del Gobierno de la Comunidad de Madrid.
Fue excelente poeta, novelista, crítico literario y editor, magnífico conocedor de la poesía española del siglo XX y autoridad mundial en Lorca. Impulsó sobremanera la labor editorial realizada por la Comunidad de Madrid y escribió algunas obras en las que puso de manifiesto sus enciclopédicos conocimientos y su prosa elegante y precisa. Dentro de la serie de guías culturales, que él impulsó, escribió de su mano algunas obras señeras: en primer lugar la
Guía del Madrid galdosiano (2005), que conoció una
segunda edición (2008) y luego la
Guía del Madrid barojiano (2007), obras que posibilitan al lector la vivencia literaria directa mientras recorre los escenarios madrileños que sirvieron de marco a las novelas. En la actualidad está en publicación una Guía del Madrid romántico, centrada en Larra, y queda ya en el tintero la que habría podido escribir sobre el Madrid de la edad de plata, en los años treinta, cuando Madrid fue la capital mundial de la poesía y lugar de encuentro de los mejores poetas, como él no se cansaba de repetir.
En el 2002 empezó a colaborar con el
sistema madri+d, creando la sección
“Poesía y Ciencia” , poemas de ciencia, que en parte se recogieron en la edición de la innovadora obra Explorando el mundo. Poesía de la Ciencia. Antología: de Lucrecio hasta nuestros días (2006).
Posteriormente, durante tres años disfrutó comentando todo tipo de temas de actualidad en pequeñas píldoras como él llamaba a los blog. El suyo mordaz, irónico o sentimental
“La Alegría de las Musas. El festín de Esopo” despertó múltiples comentarios y creó controversias de todo tipo.
Y como no, mediante sus reseñas recomendó la lectura de libros que han quedado recopiladas en la sección
Novela y Ciencia.
Quienes trabajamos con él recordaremos siempre su agudeza y su humor sabio, su talento para el relato, su amor a la lectura y sobre todo su pluma deslumbrante, nacida de la familiaridad con los mejores.