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Los pequeños comercios creen que la liberalización de horarios provocará 20.000 despidos

Los pequeños comercios creen que la liberalización de horarios provocará 20.000 despidos

Por MDO/E.P.
martes 03 de enero de 2012, 00:00h
Los pequeños comerciantes y autónomos no están conformes con la liberalización de horarios. La Confederación de Empresarios del Comercio Minorista, Autónomos y de Servicio de la Comunidad de Madrid (CECOMA) ha presentado este martes alegaciones al anteproyecto de Ley sobre liberalización de horarios comerciales para las grandes superficies porque, según sus datos, supondría el cierre del 15 por ciento de los pequeños y medianos establecimientos, 20.000 despidos en un corto espacio de tiempo y un aumento del gasto laboral del 35 por ciento.
El presidente de Cecoma, Salvador Santos Campano, ha leído este martes por la mañana un decálogo para justificar la oposición de pequeños y medianos comercios y autónomos a la libertad de horarios para las grandes superficies y ha presentado una campaña de recogida de firmas. Así, ha destacado que no incrementará el consumo, sino que lo desplazará a las grandes superficies, "lo que limitará la capacidad de elección del consumidor".

Santos Campano también ha argumentado que esta ley traerá un aumento de la economía sumergida y sólo beneficiará a las grandes superficies y ni tan siquiera a las empresas de distribución. "Para salir de la crisis son necesarias otro tipo de medidas y no éstas", ha concluido Santos Campano. En el escrito de alegaciones, Cecoma -que representa a más del 90 por ciento de los empresarios y profesionales del sector del comercio de la región- se muestra "unánime y radicalmente en contra del anteproyecto de ley" en cuanto a la posibilidad de que las grandes superficies comerciales puedan abrir las 24 horas al día los 365 días al año.

A juicio del comercio minorista, su aplicación supondría "el desplazamiento reglado del consumo existente del comercio de proximidad a las grandes superficies, con el aniquilamiento económico del sector en claro favorecimiento de las mega estructuras comerciales de la periferia de los núcleos urbanos, pues son éstas, las únicas con capacidad real económica suficiente capaz de permitirse la apertura indiscriminada". Cecoma exige a la Comunidad de Madrid una mayor atención y protección e insiste en que la mayor apertura en domingos y festivos del comercio minorista no garantiza una mayor actividad comercial en términos de ventas ni favorecer una mayor ocupación. Y es que, según recuerdan, ya existe la posibilidad de apertura comercial de grandes superficies 22 días al año.

De hecho, en el escrito de alegaciones incluyen datos del Instituto Nacional de Estadística que señalan que la única comunidad donde se han aumentado el volumen de negocio y ocupación en 2010 tras medidas liberalizadores fue Castilla y León. Además, señalan que el comercio de proximidad representa más del 80 por ciento del empleo efectivo y ha caído en los últimos años. En este sentido, apuntan que las 98.832 pequeñas empresas de hasta nueve empleados contrataban en 2010 a 294.902 trabajadores. Aproximadamente el 40 por ciento de los comercios de la región no tiene trabajadores asalariados y otro 20 por ciento sólo cuenta con un empleado.

Otro dato que apuntan los responsables del comercio minorista madrileño es que por cada cuatro trabajadores que contratan ellos, las grandes superficies no llegan a contratar uno. "Por consiguiente, por cada trabajador que se pudiera crear en una gran superficie se destruirían cuatro empleos en el comercio de proximidad, según datos del INE", indican. Cecoma también ha querido desmontar el argumento de la Comunidad de que la liberalización total de los horarios contribuirá a aumentar el turismo. "Existen una gran cantidad de zonas declaradas de interés turístico que cubren de sobra, y dan adecuada cobertura rotacional. Por ejemplo, en la calle Preciados de Madrid el único comercio que abre son algunas de las grandes superficies allí instaladas, por lo que el comercio de proximidad cierra de forma sistemática todos los domingos y festivos, salvo Navidad", agrega el documento.

Precariedad e imposibilidad para conciliar la vida familiar

Por otro lado, la Confederación también explica que existen conflictos legales de aplicación del anteproyecto en materia laboral, puesto que determinados sectores, como el comercio del mueble y del metal, tienen convenios que prohíben la apertura de domingos y festivos. "No se nos escapa tampoco la situación precaria jurídico-laboral a la que seguramente se vean sometidos algunos colectivos de trabajadores y comercios minoristas sin empleados, que lleven al límite sus propias prestaciones laborales, o incluso empresarios sin escrúpulos que fuercen las de sus propios operarios", han manifestado.

A este respecto, considera que el anteproyecto de ley desatiende la conciliación de la vida familiar y laboral del comercio minorista. "Se le está perpetuando al comerciante en su establecimiento, aún a costa de librar en día laborable, cuando la realidad es que el mercado laboral se concentra en una jornada semanal determinada, privándoles de este modo del derecho a estar y disfrutar de su familia", esgrime.

Los pequeños y medianos comerciantes madrileños también se preguntan por la emisión de ruidos, prohibidos en horas de descanso, en aquellos núcleos catalogados como residenciales. Consideran que existe una confrontación a este respecto con los trabajos de carga y descarga de mercancías, que viene reglada por los distintos municipios de la región. Por todo ello, la Confederación de Empresarios del Comercio Minorista, Autónomos y de Servicio de la Comunidad de Madrid solicita al Gobierno regional una moratoria en cuanto a la liberalización total de horarios comerciales de al menos diez años.
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