Este jueves fue un día grande para Pedro Almodóvar. 'La piel que habito' fue nominada para los Globos de Oro el mismo día que presentó en Madrid el libro que ha editado Taschen con fotografías y textos sobre toda su obra. "Me lo tomo como mi autobiografía", dijo.
En la presentación de
'Los Archivos de Almodóvar', en la galería Galería Ivory Press, el director de cine explicó que su elaboración le ha servido para mirar atrás. "Me ha obligado a reconocer mi pasado, a reconciliarme con él y a asumirlo", aseguró en respuesta a las preguntas de la prensa. El libro recopila más de
600 imágenes, muchas de ellas inéditas, con pies de foto escritos por él, carteles de sus películas, entrevistas y otros documentos que hacen un recorrido por sus 18 títulos.

"Me ha gustado ver que he cambiado, pero sigo siendo la misma persona", indicó para explicar el tránsito entre "el humor tan incorrecto" y lo "salvaje" de sus primeras películas a su cine de ahora más elegante y dramático. "Soy el de los ochenta y el de 2011, lo que pasa es que ahora tengo canas y antes no", insistió.
Almodóvar se mostró ilusionado por la nominación de 'La piel que habito' para los
Globos de Oro en la categoría de mejor película extranjera y por la acogida de la película en Estados Unidos. "Me han dado más premios fuera, pero se me trata muy bien aquí", comentó.

El tono conciliador del que hizo gala este jueves también resaltó cuando le preguntaron qué le parece que en los próximos Premios Goya haya
un ministro de Cultura del PP. "Yo le daría un beso en los labios para que no haya duda de cual es mi actitud frente a ellos", aseguró el director, quien en 2004 criticó la reacción del PP ante los atentados del 11M. "Es un partido de derechas, pero espero que no sean unos inconscientes", continuó, aunque no quiso añadir mucho más, ya que "Rajoy no ha abierto la boca".
Durante la presentación oficial del libro, Almodóvar estuvo acompañado de algunas de sus chicas, como
Marisa Paredes,
Loles León o
Elena Anaya. Junto al escritor
Vicente Molina Foix, hizo un repaso por el libro y por su carrera. Según explicó Almodóvar, supo desde muy pequeño que quería ser un fabulador y antes de utilizar el lenguaje del cine, lo intentó con la escritura. También se detuvo en una de sus películas más polémicas, 'Kika', de la que se criticó que trivializaba un tema tan espinoso como las violaciones. Reconoció que es el trabajo con el que ha estado más cerca del fracaso y que no logró unir los diferentes géneros por los que atraviesa la película.