Ángel Pérez urge a terminar la Cuña Verde
Por MDO/Efe
viernes 08 de abril de 2011, 00:00h
Actualizado: 10/04/2011 19:04h
El candidato de Izquierda Unida a la Alcaldía de Madrid, Ángel Pérez, ha exigido este viernes que se impulse el proyecto de la Cuña Verde a su paso por Moratalaz, un parque que debería estar acabado desde 2007 y que, a día de hoy, muestra un paisaje de escombros, suciedad y asentamientos ilegales.
El edil ha visitado el barrio de Moratalaz y, en particular, una parcela próxima al Colegio Juan de Pasamonte y al Instituto Rey Pastor, en la que junto a escombros y basuras permanecen todavía en pie algunas chabolas. Según ha criticado, de las 110 hectáreas previstas para la Cuña Verde sólo se han inaugurado 40, por lo que ha urgido al Ayuntamiento a llevar a cabo el 60 por ciento restante del proyecto.
Y es que, en su opinión, esta zona de Moratalaz es "especialmente vulnerable" desde el punto de vista medioambiental, al estar cerca de la M-30, la M-40 y el nudo de O'Donnell. Pérez ha lamentado el abandono de esta zona y ha resaltado el hecho de que a menos de cien metros de los escombros y la suciedad se ubique una instalación para el servicio de limpieza. "Organizado está: los encargados de la limpieza y la suciedad están juntos. El problema es que no actúen", ha ironizado.
Junto a la conclusión de esta parte de la Cuña Verde el candidato ha planteado también la necesidad de rehabilitar unas 2.000 viviendas en el distrito, construir una escuela infantil -Moratalaz tiene 4.000 niños de 0 a 3 años y sólo cuenta con tres centros públicos y uno privado-, y una residencia para mayores.
Espacios interbloques
Otra de las propuestas para Moratalaz y para otros distritos madrileños es convertir los espacios interbloques en lugares de titularidad pública, lo que permitiría rehabilitarlos y destinarlos a espacios de recreo y ocio de los vecinos. Ha explicado que en la actualidad estos lugares son de titularidad privada, aunque los propietarios no se ocupan de su mantenimiento al entender que debería hacerlo el Ayuntamiento, puesto que el uso es público.
Como consecuencia de este conflicto, muchos de ellos se encuentran en una situación de degradación y suciedad, y pese a ello no se ha cumplido el compromiso del Consistorio de crear una oficina de gestión conjunta con la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos. De recuperarse estos espacios -para lo que se requieren "pequeñas actuaciones no costosas", según Pérez-, los ciudadanos contarían con decenas de miles de metros cuadrados en todo Madrid que hoy no tienen utilidad y que podrían ampliar los espacios de recreo de los barrios.