viernes 18 de marzo de 2011, 00:00h
Actualizado: 28/03/2011 12:12h
Lo del PP es de nota. Rajoy, Aznar y los suyos vienen desde hace años proclamando las bondades de la energía nuclear; tachando a Zapatero y al PSOE de trasnochados, llenos de prejuicios antinucleares; y ahora, por la desgracia de Japón, dicen -palabras textuales de Cospedal- que no "están ni a favor ni en contra de la energía nuclear" (sic) y que la decisión sobre la energía nuclear debe tomarse en base a "criterios técnicos"?!
En relación con la energía nuclear, el PP ha actuado durante los últimos años como un lobby pro nuclear. A las declaraciones de Rajoy, Aznar y Cospedal sobre las bondades de esta energía, su seguridad y la manifestación del PP en contra del cierre de Garoña, hay que unir el informe de la fundación Ppopular, FAES, sobre la energía nuclear. No tiene desperdicio: abogan, textualmente, por el "retorno nuclear". Entre las perlas más llamativas incluidas en el informe de FAES están las siguientes:
-"La seguridad de las centrales nucleares está fuera de toda duda";
- Se propone "alargar la vida de las centrales nucleares a 60 años" (en la actualidad son 40 años);
- "Iniciar la localización de emplazamientos para nuevas centrales nucleares" (no especifica donde ni qué número, será la propuesta de Cospedal para Castilla la Mancha? conocida es su apuesta por el ATC en Guadalajara...)
- "Analizar el impacto del bono social"...vamos, en cristiano el PP propone su eliminación;
- "Revocar el cierre de Garoña".
La posición del PSOE respecto a las nucleares es clara: frente al retorno nuclear que defiende el PP, el PSOE lleva años haciendo una apuesta por las energías renovables, más limpias, seguras y sostenibles. Somos conscientes de que la energía nuclear debe jugar un papel en el mix energético español, pero no un papel prevalente tal y como defiende el PP. Por desgracia, todos somos conscientes de los riesgos que entraña este tipo de energía. No es una energía segura, y por ello, no es una apuesta segura. En todo caso, estas decisiones sobre el mix energético no son cuestiones "técnicas" tal y como defiende la Sra. Cospedal; muy al contrario, son decisiones políticas de fondo, y a las que hay que responder desde la política.