En concreto, la Sección primera de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia ha estimado el recurso contencioso administrativo que el PSOE municipal, pero señala que cabe interponer recurso de casación ante la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo.
"Gallardón no puede seguir de espaldas a los vecinos ni puede ignorar las sentencias judiciales. Debe paralizar y desistir inmediatamente de los planes de desarrollo de la zona y acabar con este sinsentido urbanístico", ha señalado el portavoz socialista en el Ayuntamiento de Madrid, David Lucas, que ha considerado que con esta sentencia "se pone de manifiesto nuevamente la tropelía urbana, patrimonial, medioambiental y paisajística de esta operación".

En el mes de julio,
el Tribunal Superior de Justicia declaró ilegal la reforma de la Cornisa de San Francisco, acordada entre Ayuntamiento y Arzobispado de Madrid. Consideraba que el proyecto que proponían supone una vulneración del patrimonio histórico de la zona, ya que no lo potencia sino que lo transforma. Además, el juez aludía a que el entramado de inmuebles que pretende construir el Arzobispado está descompensado en relación a los volúmenes urbanísticos. Y es que lo que para las organizaciones vecinales es una parte fundamental del patrimonio histórico del centro de la ciudad, para la Iglesia y el Consistorio es una zona ideal para el emplazamiento de la sede administrativa eclesial.
La Asociación de Amigos de la Cornisa-Vistillas por su parte solicitó explicaciones ante la posibilidad de dicha obra en un parque, aseguran los vecinos, que llevan quince años protegiéndolo. A pesar de la postura que ha mantenido el arzobispado durante todo el proceso, alegando que el proyecto sería beneficioso para los ciudadanos, la asociación de vecinos siempre ha considerado que vulnera el patrimonio histórico de la zona.
El portavoz de IU en el Ayuntamiento de Madrid y candidato a la Alcaldía de la capital, Ángel Pérez, ha manifestado este miércoles que la decisión del TSJM es un "acierto" y ha añadido que "lo que hace falta es que verdaderamente
esa operación finalmente se eche para atrás". "Nosotros veníamos defendiendo que no se puede llamar modificación puntual a una modificación de toda una zona de Madrid que significa acabar con la única cornisa natural que queda en Madrid y hacerlo a cambio de un aparcamiento y de unos beneficios que son, en este caso, para la Iglesia católica", ha explicado.