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La habitación del jazz reabre sus puertas

La habitación del jazz reabre sus puertas

Por Susana Pérez
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sperezmadridiarioes/6/6/18
miércoles 23 de febrero de 2011, 00:00h
Actualizado: 24/02/2011 17:26h
Uno de los templos del jazz vuelve de nuevo a la vida nocturna madrileña, tras cerrar sus puertas hace 28 meses. Con una programación estable y de la mano de los mejores profesionales dedicados a este género musical, el club Bogui Jazz se convierte en el refugio de los amantes del jazz en vivo.
Situado en la calle Barquillo esquina con Piamonte, este local es considerado como el templo de reunión de aficionados al jazz. Cuando ‘Bogui Jazz’ cerró sus puertas en 2008, los incondicionales de estas veladas musicales se quedaron huérfanos. Así le ocurrió a Dick Angstadt, su propietario desde hace más de 30 años, el tiempo que lleva siendo arrendatario del local -primero como restaurante y bar- paraconvertirlo en 2006 en club de jazz.

Dick a la entrada del localTodavía recuerda aquel 21 de octubre de 2008 cuando el Ayuntamiento de Madrid, alegando que la licencia de funcionamiento del club fue alterada por obras de insonorización y adaptación a obras actuales, procedió al precinto del local. “Se acabaron así los conciertos de jazz y la sesión Independence que albergaba el local los fines de semana”. Así lo recuerda Dick, aunque añade que “de todo se aprende”.

Angstadt achacó el cierre del local a las presiones de unos vecinos "muy influyentes" que, desde que llegaron al edificio, "se opusieron en todo momento a las obras de insonorización y adecuación de las instalaciones para cumplir con la normativa de Medio Ambiente”. Desde el principio, asegura Dick, “lo que querían es que no me interesase por continuar manteniendo el local aún cerrado, porque imagino que existía un interés por conseguir este espacio”.

Intereses “ocultos o turbios” que no lo lograron. Este incansable hombre se endeudó hasta las cejas para sufragar los gastos del local desde su cierre hasta el día de hoy. “Con fondos propios, liquidando algunas cosas y con préstamos”, fue la manera de sobrevivir a la amenaza de perder el local. “Voy a tener que trabajar tres veces más para ganar la tercera parte con el triple de deudas”, afirma Dick, entre risas y un poco de angustia, pero siempre mirando hacia adelante.

Concierto en el club Bogui JazzUn camino que no hubiese podido recorrer sin el apoyo de sus amigos y compañeros de profesión. Café Central, la sala Barco, Clamores y Despertar, entre algunos de ellos, han ayudado a Dick con su tiempo, sugerencias, asesoramiento y colaboración económica.

Pero todo esto es “historia pasada” porque esta noche el Club comienza una nueva etapa en la que el jazz hará vibrar de nuevo a su público fiel y defensor de este lugar. "Se acabó la insensatez administrativa para dar paso a un renacer que esperemos sea definitivo y -a poder ser- artísticamente enriquecedor para la vida cultural de la noche madrileña", cuenta con ilusión.

A sus 73 años, Dick rezuma vitalidad y entusiasmo por todo lo que hace. Cuando le comunicaron el cierre del local, se le cayó el mundo encima porque el jazz significa para él un sentimiento y una forma de vida. Habla de “flechazo musical” lo que sintió por este género musical. “Es difícil definir el jazz”, asegura Dick, pero tiene claro que se trata de una música de “gran profundidad, riqueza y basada en la improvisación”.

Concierto en Bogui JazzSi le preguntamos sobre sus estilos preferidos, no sabría que responder, aunque por encima de todo confirma que es imprescindible escuchar a los grandes maestros.“La herencia recibida de Parker, Ellington, Monk, por ejemplo, ha influido en el jazz contemporáneo y vanguardista”, afirma el propietario del Club Bogui Jazz, quien está convencido que “existe vida” después de los grandes.

Aunque en Madrid existen algunos lugares como éste, lo cierto es que la cultura de jazz en Madrid no deja de ser minoritaria. Dick denomina como “los moteros del jazz” al pequeño grupo de aficionados a este género musical, que toma más fuerza en otros países europeos. Eso sí, la capital no deja de sorprender con la nueva cantera musical que está surgiendo en los últimos años, que quizá es la que “apunta fuerte”.

Continúa la esencia del jazz
El Bogui Jazz volverá a estar decorado al estilo de los lofts neoyorquinos y equipado con importantes equipos de luz y sonido. Habrá dos zonas independientes para actuaciones. La entrada a conciertos valdrá 10 euros. Las copas costarán 8 euros y las cervezas y refrescos, cinco.

La conocida sala tendrá inicialmente una programación de conciertos en directo los miércoles, jueves, viernes y sábados. El club abrirá sus puertas al público a las 21 horas y los conciertos empezarán a las 21.30 horas, con dos pases, para terminar el segundo a medianoche. 

Piano de cola en la salaDe medianoche hasta el cierre, a las 6 horas, la oferta musical se completará con actuaciones en vivo de pequeño formato, 'jam sessions', la madrugada de los miércoles. "Sin duda estas sesiones vienen a llenar un vacío, al estilo del Smalls de Nueva York, que permite a los músicos hacer la 'descarga' después de sus bolos y juntarse para tocar, dando rienda suelta a la improvisación, esencia pura del jazz", señala Dick Angstadt.
 
Además, los jueves, viernes y sábados, a partir de la 1 de la madrugada, en la planta principal se programan sesiones conducidas por dj's elegidos por la sala Bar&Co.
  •   Consultar la programación de conciertos en su página web.
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