El parte médico emitido tras la operación califica de "satisfactorios" los resultados de la operación. Esta consistió en una
cirugía conservadora destinada a extraer el tejido dañado y limpiar la zona afectada. Los especialistas utilizaron la técnica del ganglio centinela, consistente en detectar el primer ganglio linfático que recibe riego de la zona en la que se asienta el tumor, ya que es el que tiene más posibilidades de albergar metástasis. Una vez localizado, se biopsia para comprobar si las células agresivas han llegado hasta él para poder tratarlo de forma selectiva y evitar, si fuese el caso, el vaciado completo de la axila. En el caso de Esperanza Aguirre, la prueba ha dado negativo, por lo que
el cáncer no se habría extendido.
"La paciente permanece estable y
se recupera satisfactoriamente", concluye el parte médico firmado por los doctores José María Román, jefe de la Unidad de Patología Mamaria del Clínico, y José Antonio Vidart, Jefe del Servicio de Ginecología. El primero de ellos, reputado oncólogo, ha dirigido la intervención.
Aguirre recibirá el alta en los próximos días y, como ella misma afirmó al hacer público el diagnóstico de su dolencia, permanecerá unos días fuera de la vida pública. La recomendación de
reposo absoluto se le extenderá por al menos un mes, según fuentes médicas. Por el momento, no se ha hecho público si la presidenta recibirá algún tipo de tratamiento adicional (
vea aquí qué es el cáncer de mama y cómo se trata). El vicepresidente Ignacio González, que fue uno de los primeros en acudir a visitarla tras la operación, asume su agenda mientras tanto y presidirá los actos en los que la jefa del Ejecutivo no pueda participar. La presidenta, con todo, espera estar plenamente recuperada para la
campaña electoral del 22 de mayo.
Animada y optimista
Esperanza Aguirre ingresaba en el Hospital Clínico a las 7.30 horas de este martes en el Clínico San Carlos acompañada por su marido, Fernando Ramírez de Haro, y por uno de sus hijos. La dirigente del Partido Popular llegaba al centro con buen ánimo y optimista pese a los
temores iniciales, según los presentes. A lo largo de la mañana fue sometida a diversas pruebas previas a la operación, que comenzó a las 15.00 horas y concluyó pasadas las 16.30 horas. Tras la misma, Aguirre pasó a la unidad de reanimación, donde permaneció en observación hasta su recuperación de la anestesia. A las 18.30, el parte médico confirmaba los buenos pronósticos con los que la dirigente entraba en quirófano.
La enfermedad de la presidenta, que ella misma hizo pública este lunes en un
acto en Torres de la Alameda, era desconocida, hasta este lunes por muchos de sus colaboradores e incluso por numerosos compañeros en la Comunidad de Madrid y en el PP. Como les informó
Madridiario, la presidenta obtuvo el resultado definitivo, que confirmaba la necesidad de operar, hace este martes una semana en el Hospital Nuestra Señora del Rosario de la capital.
El PSOE, IU, los sindicatos CCOO y UGT, además de numerosas organizaciones sociales y sus compañeros en el Partido Popular, han hecho llegar a Aguirre sus
mensajes de ánimo para que se recupere cuanto antes.