Madrid celebra la fiesta de la moda. Y aunque 'estar a la moda' sea un lujo en esta época de crisis, en Cibeles no se nota. Los tacones de vértigo y los peinados estilosos se pasean por los aledaños de las pasarelas, entre los 'stands' de 17 marcas patrocinadoras y el 'showroom' donde más de 30 diseñadores noveles exponen las prendas más 'cool'de la temporada.
La colección de
Jesús del Pozo ha sido la primera en pisar fuerte la pasarela Lancia. Como cada año, en el 'front row' se reúnen los amigos del diseñador, como
Enrique Loewe, un asiduo en los desfiles de Del Pozo, o las hermanas Fernández, actrices las dos y fieles a las prendas del diseñador. Más tarde,
Candela Fernández comentaría que le encanta ponerse las prendas de Jesús porque se ciñen a su cuerpo como un guante. No faltaron tampoco representantes de la comunidad de Madrid, como la viceconsejera de cultura
Concha Guerra, o el presidente del Comité Ejecutivo de Ifema
, Luis Eduardo Cortés, y el director general de la Feria de Madrid,
Fermín Lucas.

Los diseños del Del Pozo trasladaron a los asistentes a la 'belle époque', donde la lana sigue siendo el tejido estrella de la nueva temporada. "Sus colecciones son siempre
muy femeninas y clásicas, incorporando novedades con los volúmenes y los encajes. La forma de combinar las distintas texturas, como el terciopelo con el astracán, es clave para vestir a una mujer a la moda, aunque se trate de una moda atemporal, contenida, que te pueda durar si es posible para toda la vida", comenta Patricia González Aldea, periodista de moda.
Y es que contención es la palabra que llevan muchos en la mente al pasearse entre los expositores de Cibeles. La atemporalidad está en boca de todo el mundo, así lo explica
Caroll Maura, una diseñadora novel que muestra sus piezas por primera vez en este evento de proyección internacional y que presenta sus 'cuellos babero' como un accesorio de concepto que, lejos de ser 'trendy' busca perdurar en el tiempo. "Son piezas bonitas que se acoplan a tu cuello y están hechas con materiales muy diversos como cuero, seda cruda o salvaje, plumas, cadenas, cristales de 'swarovski' o piedras semipreciosas", explica la diseñadora.
Alrededor de la una de la tarde, todo los ojos se volvieron a la sala Cibeles, donde Roberto Verino mostró sus diseños para un invierno personal, teñido de colores vivos y muchas asimetrías. A este segundo desfile de la jornada inaugural asistió la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que ha aprovechado la ocasión para mostrar su apoyo al sector.
A continuación vendrían los desfiles de Duyos, Devota & Lomba, Ángel Schlesser y Lemoniez, en un no parar del que fueron testigos todas las 'celebrities' asistentes. Y suma y sigue. Cibeles será hasta el 23 de febrero un espacio para el 'glamour', para mirar y que te miren, para disfrutar de degustaciones o demostraciones de maquillaje y peinado, de regalitos y de concursos... O bien, para ser 'estrella' por un día, calzarse unos zapatos muy altos y dejar que te paren los periodistas y te pregunten de quién vas vestido o qué opinas del último desfile. Es
Cibeles Madrid Fashion Week y son solo siete días.