La nueva normativa que regulará los centros municipales de mayores no permitirá jugar al bingo, lotería o cualquier otra actividad "que implique una determinada contraprestación económica" en el interior de sus instalaciones.
"No se permitirá la organización de juegos, lotería, bingo o cualquier otro que implique una determinada contraprestación económica o en especie a favor de los socios, o que lleve consigo la gestión de fondos por la Junta Directiva del Centro Municipal de Mayores. Sólo se permitirán las postulaciones y recaudaciones de carácter humanitario previstas en los Estatutos de los Centros Municipales de Mayores". Así dice el quinto apartado del artículo 6 del nuevo
Reglamento de Régimen Interior de los Centros de Mayores Municipales que ha sido aprobado este miércoles, junto con los nuevos
Estatutos, con los votos a favor del PP y el rechazo de PSOE e IU, durante la comisión ordinaria del Área de Familia y Asuntos Sociales del Ayuntamiento de Madrid.
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"¿Qué problema hay con los juegos de azar? ¿Puede una lotería casera pervertir a mayores de 65 años? Está demostrado que jugar a las cartas va muy bien para la memoria", afirmó la concejala socialista
Carmen Sánchez Carazo durante su intervención. El director general del Mayor,
Florencio Martín, por su parte, aseguró que la normativa "no prohíbe" los juegos de mesa, sino que pretende "que los centros no puedan de ninguna manera convertirse en locales de juego". "El manejo de fondos en un local público no está ordenado de ninguna manera, nadie sabe cuánto se ingresa y se gasta", añadió.
Una treintena de usuarios y miembros de las juntas directivas de mayores, que quisieron estar presentes en la comisión, aplaudieron las palabras de Carazo, lo que les costó una reprimenda de la Presidencia. Visiblemente molestos, los mayores abandonaron la sala entre gritos contra el PP. "No nos escuchan y ni siquiera se puede aplaudir, ¡qué democracia es esta!", aseguraba
Constancio Arellano, uno de ellos, a este digital.

Los mayores presentes se quejaban además de que el nuevo reglamento disminuye los cauces de participación democráticos de las juntas directivas de mayores: "Reclamamos mayor transparencia y que la aprobación de las normas se posponga hasta después de las elecciones municipales con el fin de tener más tiempo de planificación con el próximo Equipo de Gobierno", afirma
José Ángel Gómez-Chamorro, en representación de CONFEPES.
En la capital residen unos 610.000 mayores de 65 años, lo que constituye el 19 por ciento del la población total. De ellos, casi 270.000 son socias de centros de día. El nuevo texto, en palabras de Martín, buscará "establecer normas de convivencia para huir de la ambigüedad actual".
Absentismo en El Gallinero
Por lo demás, la concejala de IU
Milagros Hernández preguntó sobre el apoyo municipal a los 38 niños del poblado chabolista de El Gallinero que "
no asisten a clase porque ni Comunidad ni Ayuntamiento han puesto en marcha una ruta que les lleve al colegio". Una portavoz municipal aseguró sin embargo que las actuaciones en el poblado son permanentes y que la media de absentismo se sitúa en el 41 por ciento.
Cuestiones como el mal funcionamiento de la
Ayuda a Domicilio, la falta de actividad del
Foro Madrid de Diálogo y Convivencia, el cierre de las
oficinas de orientación a inmigrantes de Latina, Villaverde y Tetuán, y la falta de medidas municipales para introducir el principio de
igualdad de oportunidades de mujeres y hombres en la vida local fueron otros de los temas que ocasionaron las críticas de la oposición.