La M-200 comunica
Campo Real con la carretera de
Valencia (A-3) dando servicio a los vecinos de la localidad pero también a los de
Arganda del Rey,
Perales de Tajuña, Tielmes y
Valdilecha, que desde este lunes recuperan el trazado.
Por esta vía circulan cada día casi 2.900 vehículos, de los que un 29 por ciento son camiones. Por ello, y dadas sus necesidades de conservación, la Consejería de Transportes decidió usarla como banco de pruebas de este tipo de asfalto, capaz de
aguantar 30 años (diez más que el asfalto habitual) sin apenas necesidad de mantenimiento.
Vea aquí las características de este pavimento en el reportaje publicado en Madridiario.

En palabras de
Borja Carabante, director general de Carreteras de la Comunidad, este asfalto es apenas
un 5% más caro que el normal, de manera que, si las mediciones comprueban que la inversión es rentable, comenzarán a aplicar la nueva mezcla en el resto de vías de la red. "En cuanto se incremente la demanda de las empresas que sirven este tipo de asfalto, el precio se reducirá", concretó Carabante.
La obra de la M-220 ha contado con un presupuesto de
2,1 millones de euros y un plazo de ejecución de 5 meses. Gracias a ellos se ha mejorado la seguridad de la circulación en un tramo de 8,7 kilómetros y se ha eliminado un
punto negro o tramo de concentración de accidentes gracias a los trabajos en una de sus curvas.