El Ayuntamiento de Madrid ha recibido este viernes la autorización del Ministerio de Economía y Hacienda para subrogar los cerca de 2.300 millones en que se cifra deuda de Calle 30. La medida permitirá un ahorro a las arcas municipales en torno a los 100 millones de euros anuales en forma de reducciones fiscales. Ha sido la única medida autorizada de todas las incluidas en el Plan de Refinanciación 2011-2012 que el Ayuntamiento remitió al Gobierno hace algo más de dos meses.
La decisión ha tardado en hacerse efectiva (de hecho, el Gobierno se ha pasado de plazo) ya que, al parecer, después del sí de Zapatero, los técnicos del Ministerio de Economía pusieron unas condiciones al Consistorio que hacían "
inviable" el acuerdo, aseguró el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón. Para cubrirse las espaldas, el delegado de Hacienda municipal, Juan Bravo, destinó 100 millones del
presupuesto a créditos globales por si, finalmente, no se resolvía de forma satisfactoria la propuesta.
La subrogación de la M-30 supone que el Ayuntamiento asume directamente en su patrimonio la deuda de la M-30, en vez de hacerlo a través de la empresa Madrid Calle 30, en la que participaba con varias contructoras. Las ventajas de esta operación se resumen en una rebaja fiscal de 100 millones anuales en concepto de IVA y otros impuestos, que se tributan de manera distinta a las administraciones públicas. También obtiene 43,6 millones este año por amortizaciones. Todo ello gracias a no tener que guardar cuentas de reserva.
Otros flecos
La medida, que ha tenido una tramitación previa al Plan presentado al presidente muy extensa, no requiere ninguna modificación normativa. “Simplemente –indicó Bravo– se van a realizar ya los trámites necesarios para alcanzar una importante reducción de gastos corrientes que se puede cifrar en 100 millones de euros”. El edil considera, sin embargo, que la subrogación solo atiende un 9,7 por ciento de todo el beneficio que se hubiera logrado en caso de que el Plan en su totalidad hubiera recibido luz verde. La operación es neutra a efectos del Protocolo de Déficit Excesivo que el Gobierno ha marcado al Ayuntamiento.
El Gobierno municipal tiene todavía que cerrar
otros flecos presupuestarios. Algunos están en su mano y son cuestión de tiempo, como la reunión de la Junta Directiva de Mercamadrid donde hará efectivo
el traspaso del 51 por ciento de las acciones de la entidad o de su usufructo a la empresa Madrid Espacios y Congresos por 190 millones, a pesar de
las presiones de la otra propietaria, la estatal Mercasa. Otros no, como
la hipotética contraprestación de 300 millones de euros que esperan de la Comunidad de Madrid por la privatización del 49 por ciento del Canal de Isabel II, cuestionado por la Confederación Hidrográfica del Tajo.