Los Reyes, don
Juan Carlos y doña
Sofía, acompañados de los Príncipes de Asturias, presidieron este martes en la
plaza de Lima, con motivo de la Día de la Fiesta Nacional, una parada militar en la que el jefe del Ejecutivo,
José Luis Rodríguez Zapatero, fue recibido y despedido con silbidos y abucheos
por quinto año consecutivo.

Los pitos fueron provocados por un sector del público que silbó al presidente del Gobierno en varias ocasiones a lo largo del desfile y pronunció gritos constantes de 'Zapatero dimisión' y 'Zapatero fuera'.
El portavoz del PSOE en la comisión de Defensa del Congreso,
Jesús Cuadrado, denunció en este sentido que los gritos venían de "grupos radicales de extrema derecha". Sin embargo, el portavoz del PP en la Asamblea de Madrid
, David Pérez, criticó que el Gobierno quiso ocultar los abucheos mediante la instalación de vallas a 500 metros del perímetro de seguridad: "Me recuerda a los países comunistas de la peor especie y todo para proteger al señor Zapatero de ser abucheado"
, afirmó.
La bandera de Venezuela, ausente
Fue también destacada la ausencia de la bandera de Venezuela en el desfile. Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Paraguay, Bolivia y México, ocho países iberoamericanos con relación histórica con España, hicieron desfilar sus banderas y estandartes. Defensa había invitado a estas repúblicas con motivo del bicentenario de su independencia de España y estaba previsto que también desfilara la enseña de Venezuela, pero finalmente no estuvo presente.
Según ha informado Defensa, este martes entre las 9.00 y 9.30 horas, la embajada de Venezuela llamó al Ministerio para comunicar que su abanderado había sufrido "una indisposición" y que por lo tanto su enseña no iba a participar en la parada militar.

Esta ausencia de la representación venezolana coincide con la polémica diplomática surgida entre España y el Gobierno de
Hugo Chávez a raíz de las informaciones que vinculan a
Arturo Cubillas Fontán, alto funcionario de Caracas, con ETA y de su presunta participación en el entrenamiento de miembros de la banda terrorista.
Conversaciones antes del desfile
Antes de la llegada de los Reyes y de que diera comienzo el desfile, los asistentes tuvieron ocasión de saludarse e intercambiar palabras. Se pudo ver al presidente del Gobierno charlando con el alcalde de Madrid,
Alberto Ruiz Gallardón, así como un corrillo formado por la vicepresidenta primera del Gobierno,
María Teresa Fernández de la Vega, la presidenta del Tribunal Constitucional y los presidentes de las dos Cámaras del Parlamento. Una vez llegaron los monarcas, y tras recibir honores militares, Don Juan Carlos pasó revista a la fuerza y, junto a Doña Sofía, saludó a las autoridades. El monarca se detuvo unos instantes con la ministra de Sanidad,
Trinidad Jiménez.
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El momento más emotivo llegó con el homenaje a los que dieron su vida por España, en el que participaron las familias de militares y guardias civiles fallecidos este año en actos de servicio, quienes depositaron una corona de laurel ante la bandera nacional.
Por otro lado, y como ya viene siendo tradición, las unidades más aplaudidas por el público fueron la Guardia Civil, la Legión, con su característica cadencia de paso, a 160 pasos por minutos, y los Grupos de Regulares de Ceuta y Melilla, con su lento caminar y su uniforme con capa.
La Patrulla Águila cerró el homenaje dibujando los colores de la bandera nacional sobre el cielo. Las unidades a caballo fueron las encargadas de cerrar a las 12.30 horas el desfile de la Fiesta Nacional, que dio paso a la tradicional recepción que cada año ofrece la Familia Real a las autoridades asistentes en el Palacio de Oriente.