Las primarias del PSM las ha ganado, sin duda, Tomás Gómez que le ha mantenido un pulso al partido y no debe ser sencillo porque los que osan poner en duda el nombre del Creador lo suelen pagar luego. Y si Tomás es el ganador, muchos otros son los que han perdido y no sólo la ministra de Sanidad, que hará bien en buscar una vacuna contra las derrotas en Madrid (acumula dos en poco tiempo). Han perdido también aquellos que decían tener una encuesta de primera mano: Blanco y Chaves. Parece que en Moncloa últimamente encargan los sondeos a la “prestigiosa” firma “Acme S.L.” (la misma que trabaja para El Correcaminos).
Lo que tiene por delante Gómez es la recuperación de un partido que aglutina a muchas víctimas: acostistas, simanquistas, tamayistas, sebastianistas, y ahora trinitarios. Sin el empuje conjunto no le vale de nada esta victoria en las primarias, y es posible que la consigna oficial de Moncloa sea silbar para otra parte para demostrar que Zapatero no contaba con Gómez. Así que hará bien el candidato en, además de recuperar la calma, hacer recuento de aquellos que remen en dirección contraria. Sólo con la foto de la victoria no se gana a un rival tan duro como Esperanza Aguirre.
Se confirma que Zapatero tiene un ojo proverbial con Madrid que le lleva a no acertar ni cuando se equivoca, que ya es difícil.
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