Fotos trucadas, planos con errores de bulto, concursos de TV que dan por válidas respuestas erróneas, tecnología punta, proyectos desconocidos o un puñado de aficionados que, estirando al máximo su tiempo libre, se han hecho auténticos expertos.
Con prácticamente 92 años de vida a sus espaldas,
Metro de Madrid acumula curiosidades y una cantidad ingente de información que la
Asociación de Amigos Andén 1 ha rastreado y rastrea para dar a conocer al gran público uno de los mejores metros del mundo. Este colectivo de apasionados de la arquitectura, la ingeniería, los trenes o, en muchos casos, el coleccionismo vinculado al metropolitano tiene "mucho que contar".
Madridiario se ha reunido con ellos para poner sobre la mesa el 'otro' Metro de Madrid.

"Que el Metro llegue antes de que no haya nada,
como se hizo en el PAU de Vallecas no es nada nuevo. En Rios Rosas, Cuatro Caminos, Las Musas, Carabanchel o Campamento ya se hizo en su día. Allí sólo había campo, cuatro casas bajas y, claro está, la estación de Metro". El que habla es Javier Bernal, uno de los socios de Andén 1. Administrativo de profesión, ejemplifica a la perfección el por qué de su pasión: "A unos les gusta el fútbol; a otros los porros o irse de tiendas. A mí me gusta el Metro". Porque amar el suburbano hace conocerlo mejor que nadie y, para empezar, nuestros anfitriones nos reconvienen de que al Metro 'no se le llama suburbano': "Es incorrecto.
Ferrocarril suburbano (el que llevaba del centro de Madrid a las afueras) o
metropolitano sí está bien, pero suburbano es todo lo que esté en los suburbios", añade Javier.
El rey, la reina y el Metro
La mejor manera de repasar la parte desconocida de Metro son sus orígenes, porque la historia de la primaria compañía del Metropolitano Alfonso XIII arrancó ya con anécdota. "El 17 de octubre de 1919,
el Rey inauguró la primera línea, Cuatro Caminos-Sol. Ese día se sacaron dos fotos. En una de ellas, el Rey aparecía con los ojos cerrados, por lo que no podía publicarse, pero en la otra, por el ángulo de disparo, no salía uno de los tres responsables del proyecto (González Echarte). El fotógrafo tuvo que quedarse con la primera y, literalmente, pintarle los ojos a Alfonso XIII para poder tener la mejor foto oficial", relatan Juan Carlos Zamorano y Eduardo Gallego. Este último, subraya: "Por cierto,
la reina no pudo asistir al acto, a pesar de que en algunas crónicas de la época se menciona su presencia".
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Errores históricos como éste han llegado hasta nuestros días vinculados, por ejemplo, a los nombres de las estaciones y los cambios de denominación que sufrieron con los distintos dirigentes o antes y después de la
Guerra Civil, cuando la estación de Príncipe Pío fue usada como base para las tropas y los túneles sirvieron
tanto de refugio como polvorín. "En el programa de televisión Madrid Metro a Metro se dio por válida la respuesta sobre la fecha del cambio de nombre de una estación que se había realizado en realidad después de la Guerra Civil. Resulta que en la
Wikipedia también figuraba mal, así que entramos y los cambiados", explica Zamorano, que además es el autor de varios libros y hasta una novela sobre las antiguas taquilleras de la compañía.
La lista de curiosidades sobre el Metro es inagotable: proyectos iniciales que nunca salieron a la luz;
prolongaciones futuras de líneas como la 11 o la segunda circular que hoy están aparcadas; el hecho de que en Madrid sólo hubiera una compañía mientras en otras capitales como Barcelona hubo dos (¿monopolio?); los
restos arqueológicos e
incluso prehistóricos (la estación de Carpetana, sin ir más lejos); las peculiares ubicaciones de algunas de las bocas de estación (Avenida de la Paz, por ejemplo, en medio del parque Félix Rodríguez de la Fuente); o una gran vanguardia tecnológica en
trenes y estaciones que incluye que un alto número de paradas (134 según la empresa) ya tienen
cobertura para el teléfono móvil.
Estaciones fantasma
Pero si algo llama la atención de son los túneles, las estaciones y los trenes. "En los años 70 los
túneles vacíos se podían recorrer, por ejemplo, los de la línea 6. El Ministerio de Fomento era quien construía y los entregaba a Metro, pero la compañía tuvo problemas económicos y no podía poner la línea en servicio. Entonces, algunos miembros bajaban y hacían los recorridos a pie sin ningún problema", explica Pedro Muñoz, presidente de Andén 1 desde 2009.

Las
estaciones fantasma son otro clásico de las leyendas que circulan sobre Metro, desde la
estación de Chamberí (hoy rehabilitada prácticamente tal y como era en origen junto a la
Nave de Motores a modo de museo) hasta las de las nuevas ampliaciones. "Estación fantasma como tal, ya construida, está la de
Arroyofresno, en la L7 antes de Pitis. Esta se pondrá en marcha cuando se desarrolle el PAU, uno de los últimos que quedan en Madrid. Después, hay huecos completos ya hechos para las estaciones en
Fuenlabrada (dos, antes de Loranca y antes de llegar a Getafe), otra pasado
San Nicasio (Leganés) y junto a Aviación Española -para la
Operación Campamento- ya en la Línea 10", aclara Muñoz.
Los miembros de Andén 1 están especialmente orgullosos de los 'clásicos', los
trenes que históricamente han recorrido las vías de Metro y que se guardan en distintos parques de la compañía. La asociación vela por que la entidad los mantenga en buen estado, y, aunque admiten que se puede mejorar, son los primeros en estar atentos cuando se va a desechar material que se cree de interés. "Metro colabora y nos ha cedido
carteles de estaciones,
rombos de los que señalizan las entradas y otras", subraya el presidente de la asociación.
El sueño: biblioteca o museo
Anden 1 cuenta ya con miembros jóvenes de entre 18 y 23 años que, como el resto, se han acercado a la asociación por afición o para compatibilizar su profesión (arquitectos, ingenieros e incluso trabajadores de Metro) con su pasión. De hecho, Metro permite a la asociación
visitar sus instalaciones como vía para difundir el trabajo de la compañía. "Aquí puedes ver y aprender cosas que de otro modo te sería imposible conocer", ratifica Pablo, estudiante. Fruto de sus conocimientos, los miembros de Andén 1 han editado varios libros e incluso han creado
su propio mapa de la red de Metro, porque otra de las anécdotas más relevantes es el
empeño por conseguir un plano lo más sencillo para el usuario y lo más fiel a la realidad.
Entre sus 55 socios han reunido un gran fondo de documentos, planos y hasta
60 volúmenes relacionados con la historia y el desarrollo del Metro de Madrid, incluida una colección, propiedad de uno de sus miembros, de
todos los billetes que la compañía ha puesto en circulación desde su creación. Por ello su sueño es que Metro les ceda un local donde reunirse y donde crear una
biblioteca de consulta. "Es el mejor metro del mundo, yo he recorrido 60 metropolitanos del mundo y no han ninguno mejor", subraya Pedro Muñoz. La próxima parada puede ser un
museo conjunto del Metro de Madrid. "Esperamos", se despiden.