Comienza la temporada de los Teatros del Canal
Por MDO
martes 31 de agosto de 2010, 00:00h
Actualizado: 02/09/2010 13:53h
Aída Gómez dará vida a una versión femenina y sensual de
Carmen, el clásico de Bizet, en el inicio de la nueva temporada de los
Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid. También se representará, en paralelo,
La fiesta de los jueces, una sátira versionada por Ernesto Caballero.
Carmen se realizará bajo la dirección escénica de Emilio Sagi y la dirección musical de Miguel Roa, en un espectáculo que contará con 11 únicas funciones en Madrid. Esta Carmen, según dice Aída Gómez, es "la que sale decidida y honestamente de una visión femenina, de mujer a mujer, de sus amores, impulsos, errores y decisiones. No se trataba de alterar su trágico destino, sino de que la obra en sí respirara el protagonismo de la mujer, una reivindicación bailada".
Para esta interpretación que ha hecho la coreógrafa Aída Gómez se ha valido de otras versiones anteriores, al considerar que "esta Carmen es deudora de muchas otras anteriores". Carmen se estrenó en marzo de 2006 en el Festival de Jerez bajo la dirección escénica de Emilio Sagi y coreografía de Aída Gómez, comenzando su gira internacional por Japón, Singapur, Filipinas, Tailandia, China, Corea, Grecia, Turquía, Chipre y Francia.
En el reparto estarán Christian Lozano (Don José), Eduardo Guerrero (Escamillo), Eduardo Carranza (Lillas Pastia), Yolanda Murillo (Manuelita) e Isaac Tovar (Zúñiga).
Además, en el inicio de su temporada, Los Teatros del Canal acogerán en la Sala Verde del 1 al 26 de septiembre La fiesta de los jueces, versionada y dirigida por Ernesto Caballero con Teatro el Cruce. Este montaje, basado en la farsa costumbrista El cántaro roto de Kleist, es una sátira sobre el sistema judicial en nuestros días. Santiago Ramos interpreta al juez Adán y comparte escenario con Juan Carlos Talavera, Jorge Martín, Silvia Espigado, Karina Garantivá, Jorge Mayor, Jorge Torres y Rosa Savoini.
Esta versión pretende extender la sátira hacia nuestro propio y peculiar sistema judicial, cuyo funcionamiento, en ocasiones, recuerda inquietantemente al trazado por el escritor alemán, aunque eso sí, revestido de valores, conductas y procedimientos de inequívoca denominación de origen. Un espectáculo que difunde un claro mensaje en sintonía con aquella célebre sentencia dictada por la sabiduría popular: "nuestra justicia es un cachondeo".