lunes 23 de agosto de 2010, 00:00h
Actualizado: 31/08/2010 14:40h
¡Ya está bien de cargos públicos desbocados que sólo se crecen en el insulto o en el menosprecio!
Ángel Garrido concejal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Madrid y Juan Soler diputado (PP) en la Asamblea de la misma Comunidad Autónoma, piensan que a Trinidad Jiménez le falta “cuajo” y que su acento la hace “más apta” para Vélez-Málaga que para Madrid.
A Garrido, Jaime Lissavetzky le parece un “señor de apellido imposible y aspecto de funcionario aburrido”. También se han despachado contra Bibiana Aido aprovechando su defensa de un acento compartido. Ataques, insultos y menosprecios clásicos en el repertorio de Garrido y Soler a los que sólo se les conoce por su descontrol verbal y su expertizaje en el alboroto; ambos son profesionales de la trifulca. Frente a eso las personas insultadas tienen un currículum de trabajo, propuestas y gestión impecable.
Los menosprecios a Trinidad Jiménez y Jaime Lissavetzky atienden al nerviosismo preelectoral. Las expectativas socialistas, con Jiménez y Lissavetzky, para poner fin a años de gobierno conservador en la Comunidad de Madrid son ciertas y por tanto, no resulta sorprendente que el PP haya dedicado parte de su veraneo al ataque airado a dos de los miembros del PSOE que optan a ser cabezas de lista para las próximas elecciones de 2011. En todo caso la hostilidad pone en evidencia los nervios del Partido Popular y cabe por tanto insistir en buscar nuestra meta, y recordar una de las antiguas “frases de sabiduría”: ¡Ladran luego cabalgamos!
Los ataques a la ministra de Igualdad atienden a la resistencia que el PP muestra sistemáticamente ante un proyecto político que incorpora la igualdad de género como uno de los elementos centrales de su agenda política. En vez de dar lecciones estúpidas sobre igualdad Garrido& Soler deberían ver que currículum tiene cada uno a sus espaldas.
El haber del PSOE en estos años de políticas públicas a favor de la igualdad no es otro que haber colocado a este país en la avanzadilla del proceso en toda Europa, mientras que el del PP son las zancadillas y la obstaculización permanente de todas las políticas públicas que favorecen a las mujeres.
Ángeles Álvarez.
Portavoz adjunta del Grupo Municipal Socialista de Madrid.