El informe sobre el accidente de Spanair, en septiembre
Por MDO/E.P.
jueves 15 de julio de 2010, 00:00h
Actualizado: 16/07/2010 11:21h
La comisión pericial designada por el juez Javier Pérez, que investiga el accidente del avión de Spanair en el que fallecieron 154 personas el 20 de agosto de 2008 en el aeropuerto de Barajas, expondrá a partir de septiembre sus conclusiones sobre las causas del siniestro.
El informe será determinante para que el magistrado decida si sigue adelante con el proceso judicial o si archiva la causa al concluir que no se puede imputar responsabilidad penal a los técnicos imputados, entre ellos el jefe de mantenimiento de Spanair.
Por otro lado, el órgano pericial realizará una prueba de simulación de vuelo para reproducir las condiciones en las que se produjo la fatídica tragedia en el el avión. La simulación se realizará en base a los datos recogidos por las cajas negras de la aeronave, que son los dispositivos encargados de registrar los parámetros de vuelo (FDR) y grabar el sonido en cabina (CVR).
En la primera, queda registrada la posición de los 'flaps' y 'slats', el ángulo de ataque del avión o las temperaturas, entre otros aspectos. De este modo, los peritos reproducirán los parámetros que marcaba el FDR el día del accidente y los copiarán en un avión similar, para que las condiciones sean iguales y así probar el funcionamiento del R2-5 y comprobar si ésa fue la causa de que no funcionase el TOWS.
Prueba del relé
Entre otros trabajos, la comisión realizó hace un mes en el Instituto Nacional de Técnica Aeronáutica una prueba del relé R2-5 recuperado de los restos del avión siniestrado. Se quería determinar si estaba defectuoso y si ello provocó que no funcionara el Take Off Configuration Warning System (TOWS) y se conectase la calefacción de la sonda Ram Air Temperature (RAT).
El relé R2-5 actúa sobre cuatro sistemas: el TOWS, el calefactor de la sonda RAT, la indicación de ventilación del compartimento de aviónica y el sistema de alimentación cruzada de AC.
El informe apuntaba a que los técnicos de mantenimiento -uno de ellos imputado- revisaron el fallo y consultaron en el libro de equipo mínimo que indicaba que se podía despachar el avión con el calefactor del RAT inoperativo, con la única condición de que el vuelo no se desarrollase en condiciones de formación de hielo, por lo que procedieron a desactivarlo tirando su 'circuit breaker' correspondiente.