www.madridiario.es
El rock diabólico de Kiss triunfa en Madrid

El rock diabólico de Kiss triunfa en Madrid

miércoles 23 de junio de 2010, 00:00h
El grupo estadounidense Kiss llegó a Madrid este martes con la gira de presentación de su último álbum "Sonic Boom". Se trata del primer trabajo de la banda en once años y la oportunidad de comprobar que tienen uno de los mejores directos de la historia del rock.
Segundos antes de la aparición del grupo se hizo la oscuridad y estalló la bomba de relojería programada para las nueve de la noche. "All right Madrid, you wanted the best and you got the best!", exclamó Stanley -fundador de la banda junto a Simmons- justo antes de que el telón bajara de golpe y sonaran los primeros acordes de su último éxito "Modern Day Delilah".

Una espectacular plataforma articulada transportó al trío formado por Simomns, Stanley y Thayer hasta el escenario; un descenso del cielo a los infiernos del rock aderezado con fuego y un gran despliegue audiovisual. Y es que Kiss se ha ganado a pulso formar parte del selecto club de bandas asociadas con el mensaje del maligno. Una lista entre las que figuran AC/DC, Led Zeppelin, The Rolling Stones e incluso The Beatles, que al igual que ocurre con el cuarteto de Nueva York han tenido que lidiar con organizaciones conservadoras toda su carrera.

Los clásicos "Cold gin", "Let me go Rock and Roll" y "Firehouse" fueron los primeros 'bombazos' que acompañaron la actuación de Kiss, que por entonces ya había hipnotizado al auditorio con efectos especiales que llegaban por todos lados. "Say yeah" y "I'm an animal" certificaron la buena acogida del último material publicado por el grupo, mientras que "Deuce", "Crazy crazy nights" y "Callin Dr. Love" son himnos rockeros que permanecen intactos en la memoria de sus seguidores.

Desde el primer minuto los más de 15.000 espectadores se mostraron encantados de reencontrarse con la paródica propuesta rockera de los incombustibles músicos y pocos permanecieron en sus asientos cuando llegó el momento de "Lick it up" y "Shout it loud". El superéxito "I was made for lovin you" puso en órbita a Paul Stanley, quién se jugó el tipo desplazándose a toda velocidad sobre una tirolina que le llevó hasta el centro de la pista. Su vuelo sin motor sirvió para que el público celebrase a coro el estribillo de otro de los grandes clásicos de su repertorio.

La apoteosis final llegó con "Rock and Roll All Nite"; un fin de fiesta con confeti, llamaradas y la grotesca batería levitando como por arte de magia ante la atónita mirada de los incondicionales de una banda única.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios