Reformas estructurales autonómicas
martes 18 de mayo de 2010, 00:00h
Actualizado: 25/05/2010 12:24h
Junto al ajuste presupuestario anunciado por el Gobierno de España, es necesario realizar reformas estructurales que permitan elevar nuestro crecimiento y acelerar la creación de empleo. Durante estos últimos seis años, el Gobierno socialista ha acometido buena parte de la agenda de reformas: liberalización de servicios y del comercio minorista, eliminación del déficit tarifario, liberalización de los mercados minoristas de gas y electricidad, reforma de la ley de puertos, restructuración del sector público empresarial, son algunos de los hitos reformistas del Gobierno socialista.
Con todo, en un estado autonómico, cuasi federal como el nuestro, donde los Gobiernos regionales tienen amplias competencias en materia de promoción industrial, vivienda, comercio, empleo…las reformas nacionales deben ir acompañadas de reformas regionales. Y ahí nos topamos con el inmovilismo de alguna. Hace unos días la Comunidad de Madrid anunció sus recetas contra la crisis: independencia de los organismos reguladores, reforma energética y austeridad en el gasto público. En fin, una enmienda a la totalidad a su propia política, la del Gobierno Aguirre, que ha sido anodina en materia económica durante los años de su Gobierno, al no haber acometido ninguna reforma liberalizadora y haberse caracterizado por el intervencionismo político en el funcionamiento de los mercados.
Empezaré por lo evidente: la Gurtell destapó las corruptelas y el despilfarro y la ausencia de control en la contratación del Gobierno Aguirre. Ahí están los presupuestos inflados y contratos fraccionados hasta la extenuación para favorecer a los amiguitos del alma, algo que se daba con normalidad en todas y cada una de las Consejerías del Gobierno autonómico. ¿Dónde estaban los controles administrativos ante ese monumento al despilfarro?
Respecto a la reforma del sector energético hay que recordar al Gobierno Aguirre que por su pasividad, Madrid es una región totalmente dependiente en cuanto a su suministro y con una alta intensidad energética (es decir, despilfarramos en el consumo energético) entre otras cuestiones, por la total ausencia de medidas de ahorro energético y apuesta por las renovables del Gobierno autonómico. De igual forma, escuchar decir al Gobierno regional que cree en la independencia de los organismos reguladores cuando tiene un Tribunal de Defensa de la Competencia desconocido en su trabajo y pesebre de buena parte de políticos y hombres de bien vinculados al PP, es sencillamente un sarcasmo. Finalmente, la Comunidad de Madrid debería replantearse una mejor asignación del gasto público, haciendo desaparecer y/o fusionar empresas públicas cuyo objetivo último el contribuyente desconoce. Si uno repasa los acuerdos del Consejo de Gobierno autonómico, se observa una pobreza y ausencia de reformas y medidas estructurales notable en todas y cada una de las Consejerías. El Gobierno Aguirre debería predicar con el ejemplo y hacer lo que dice que deben hacer otros. Mejor les iría a los madrileños.
Pedro Sánchez.
Diputado del PSOE en el Congreso.