miércoles 31 de marzo de 2010, 00:00h
Actualizado: 06/04/2010 22:08h
Las administraciones públicas de la región se están poniendo las pilas en eso de las redes sociales. Raro es el político que no practica cierta vida social en la Red. Esperanza Aguirre rivaliza en Facebook con Mariano Rajoy. Tomás Gómez pide la palabra en su blog. Hay 'twitteros' ilustres como la vicepresidenta de la Asamblea de Madrid, Cristina Cifuentes; el vicepresidente del grupo parlamentario socialista, José Cepeda; o la diputada de Izquierda Unida Reyes Montiel. El hemiciclo regional y los ayuntamientos de Getafe y Leganés retransmiten por redes sociales (y los periodistas han propuesto que lo hagan por la cadena 'La Otra') sus plenos. El Ejecutivo que dirige Pedro Castro incluso quiere intervenir ese relato.
¿Y el Ayuntamiento de Madrid? Parece que se ha quedado en analógico. Llama la atención que, prácticamente, no haya dado a conocer sus mecanismos de representación y participación por Internet. En el caso de los avances que presentan, hay que navegar como un almirante digital para encontrar en la archipremiada página web municipal todo lo relativo a bandos, edictos, multas, impuestos, tasas, organismos de participación y otros procesos administrativos básicos para el ciudadano. Y eso que tiene proyectos relacionados con la Red tan impresionantes como la Catedral de las Nuevas Tecnologías. Pero no. Por ejemplo, al Pleno (el organismo de decisión cumbre del municipio) se sigue teniendo que entrar con invitación y en aforo reducido, cuando podría seguirse en formato multimedia (redes sociales, televisión, radio digital y un largo etcétera).
No se sabe si se ha previsto incorporar una opción similar, pero sería un buen momento ahora que Ruiz-Gallardón está participando activamente en la vida digital con un espacio en la blogosfera del Partido Popular y un perfil de Facebook con más de 2.000 fans. Además, la capacidad del Consistorio para avanzar en este sentido sería enorme sin apenas coste económico. Dos ejemplos: algún concejal podría animarse a escribir por Twitter o Facebook sus comentarios, en vez de estar leyendo el periódico y poniéndose ciego/a a canapés, como suele pasar en estos encuentros mensuales; y podría realizarse una emisión de las sesiones por esMadrid, la televisión de promoción de la ciudad. Significaría poner un altavoz al trabajo municipal. Conseguir que la ciudadanía se interesase por las decisiones de su ayuntamiento, si es que a los que mandan les interesa que lo sepan.