El Real Observatorio de Madrid ha estrenado este lunes nuevas instalaciones. El Príncipe de Asturias ha visitado el recinto acompañado del ministro de Fomento, José Blanco.
La infraestructura ha experimentado una serie de mejoras durante los últimos diez años, que incluyen la rehabilitación de algunos edificios y la construcción de otros nuevos. El Príncipe ha visitado el edificio neoclásico Villanueva. Es el más antiguo del recinto y en cuya rotonda central se alberga un péndulo de Foucault. Posteriormente, ha conocido la reconstrucción del telescopio Herschel destruido durante la Guerra de Independencia, y visitado las salas de Control y Recepción de Datos, y Ciencias de la Tierra y del Universo (que alberga piezas del Instituto Geográfico Nacional que datan del siglo XVIII (telescopios, brújulas, mareógrafos, barómetros, sismógrafos o mapas).

En el evento se han reunido, por primera vez, los tres órganos colegiados del Instituto Geográfico Nacional: el Consejo Superior Geodésico, la Comisión Nacional de Astronomía, y la Comisión Española de Geodesia y Geofísica.
El Príncipe ha recordado la tradición científica española, entre cuyos hitos están acciones del Real Observatorio de Madrid como el primer registro sísmico de España, la primera determinación precisa de la gravedad o los experimentos de radioastronomía. El último de los hitos astronómicos nacionales es la inauguración del Gran Telescopio Canarias de la estación astronómica internacional del Roque de los Muchachos. Se trata del telescopio óptico-infrarrojo más avanzado del mundo.