La suerte flotaba en el ambiente como cada 22 de diciembre. Este año, pasado por agua con las lluvias, la nieve y las bajas temperaturas, que iban ya haciendo falta después de un largo verano, España estaba pegada a una radio, a una televisión, a un periódico digital y a su décimo o sus décimos (ilustrados con una tabla de Juan Borgoña del siglo XV-XVI).
Los madrileños jugábamos 72,90 euros -más que la media nacional que jugaba 70,37 euros- para ganar la sonrisa de la diosa Fortuna.
El resultado del
'Alcorconazo', la fecha de la muerte de Michael Jackson, Madrid 2012 o 2016... los números, fetiches ajenos a la estadística y esclavos del destino, invalidaban esa regla establecida de que los grandes premios tocan en las grandes administraciones y no en los puestos de barrio. Es la magia de la Lotería.
La racha de Valeria y Brandon
Los bombos, el grande de los números, y el pequeño de los premios, comenzaron a dar vueltas a las 09.12 horas.
85.000 bolas numeradas atesoraban 2.320 millones en 1.787 premios. Y las sorpresas no se hicieron esperar. En menos de 19 minutos salieron cinco premios.

El primero fue un cuarto, el
29.013, que dejó un pellizco de 200.000 euros en
Vallecas. No había dado tiempo para recobrar el aliento cuando
Valeria y Brandon abrieron el saco de los premios. Tres quintos (50.000 euros de premio cada uno) en apenas cinco minutos: el
77.607, el
43.802 y el
51.972. El primero tocaba en Sort (Lleida), el segundo se repartía en varias administraciones, entre ellas,
la 143 de Madrid (dio 50.000 euros), la
16 de Alcorcón (2.250.000 euros) y la
1 de Colmenar de Oreja (75.000 euros).
Cristóbal Bordiú
El
51.972, otro quinto premio, tocaba íntegramente en la
administración número 10 de Getafe, en la calle de Madrid. Eran
9,7 millones para esta localidad del sur de la región. Para terminar su ronda Brandon y Valeria cantaron el
tercer premio, el 10.104, agraciado con
medio millón de euros en parte, en Madrid. Fue en la administración más conocida de la capital, la número 67,
Doña Manolita.

Los niños dejaron cierto momento a la recuperación, pero el corazón volvía a sufrir otro vuelco. A las 10.08,
otro quinto premio, el 49.271. Y otra vez en parte fue a Doña Manolita; a Cuatro Caminos, a la administración de la calle
Cristóbal Bordiú número 41; a la 1 de
Collado Villalba y la 3 de
Aranjuez. Y media hora después se cantaba
el segundo cuarto, el 69.393. En este caso, la suerte se trasladaba a Reus (Tarragona). Hubo un parón técnico que se reanudó con
otro quinto premio, el 57.580 que se repartió por varias localidades españolas. En la calle Cristóbal Bordiú volvieron a tener una causa para sonreir: tocó otro
quinto premio, el 51.821, Quizás el sorteo compensaba a esta administración, que había sufrido
un robo días antes del sorteo. Los ladrones habían arrancado la caja fuerte con un butrón donde guardaban algunos décimos de Navidad.
Dos Gordos consecutivos
En la siguiente ronda vinieron los
dos grandes premios casi consecutivos. Se hicieron esperar. A las 11,38 los niños Alicia y Yahaira cantaban por fin
el Gordo. Le correspondió este año al 78.294. También cantaron
el segundo premio que fue para el 53.152. Todos esperaban saber dónde había tocado. Y la respuesta en ambos casos fue la misma: Madrid
. El primero en la administración 146, situada en la calle Bravo Murillo número 201 que había repartido 585 millones. La lluvia de millones caía sobre dinero en el distrito de Tetuán. El segundo caía en la administración 10 de Getafe que se repartía 195 millones de euros. Se desató la locura, pero la suerte de Madrid no desfalleció.
Otro quinto premio se diseminó, entre otras, por la región. El
06.679 dejaba miles de euros en cinco administraciones de la capital y una de Móstoles. Lo mismo ocurrió con el último premio que salió en la novena tabla: el
34.030. De nuevo tres administraciones de la capital habían repartido el premio. Madrid se había sacado la espina.