Queridos Reyes Magos:
La pasada semana viajaba a las 6.50 de la mañana con mi silla de ruedas en un autobús de EMT de Madrid, cuando al llegar a una de las paradas y el termómetro exterior marcaba un grado bajo cero; una señora que portaba un cochecito con un bebe de a penas unos meses muy bien abrigadito y cubierto con una funda transparente de las que se utilizan para proteger a los bebes del frío y del agua; se dispuso a subir al autobús.
El conductor en un tono poco amistoso le dijo que no podía subir porque la plaza iba ocupada por una silla de ruedas, y que ya sabía ella de sobra que no se puede subir con el cochecito abierto.
Sinceramente y por pura humanidad, viendo las horas de la mañana que eran, la baja temperatura exterior que hacía y lo abrigadito que iba el bebe, me hizo sentir realmente muy mal y con un sentimiento de culpa que esa señora pudiera quedarse en la parada esperando por no poder subir con el cochecito abierto o tuviera que desabrigar al niño para cogerlo en brazos y plegar el carrito “porque así lo dice el reglamento cuando la plaza ya va ocupada”.
De modo que expuse al conductor mi intención de bajar en la próxima parada, ya que realmente mi trayecto terminaba dos mas adelante. Visto el comentario, el conductor tuvo la amabilidad de aceptar, no sin antes insistir a la señora que "según el reglamento no se puede subir con el cochecito abierto si ya va otro viajero ocupando esa plaza". De inmediato me bajé en la siguiente parada evitando así que la señora tuviera necesidad de tener que sacar al bebe del carrito.
Creo que el estricto reglamento está muy distante de la situación real del día a día y no se aproxima a lo humanamente adecuado ni ayuda demasiado a los usuarios de estas plazas. No me parece correcto que en unas circunstancias así “de baja temperatura” pueda dejarse en una parada esperando ni a un cochecito de bebe ni a una persona con silla de ruedas si la plaza va ocupada por otro. Ya que es posible con la colaboración de todos, que el que ya va arriba pueda colocarse de lado en ese espacio disponible para hacer un sitio al otro y finalmente viajar ambos sin problemas. Creo que eso es lo mas humano y a ello debería de aproximarse el estricto reglamento y la legislación vigente si de verdad se quiere favorecer a las personas con bebes y a quienes viajamos con silla de ruedas tal y como afirman quienes han elaborado el reglamento.
He de recordar que actualmente el 85% del total de la flota de EMT está compuesta por autobuses prácticamente nuevos que solo tienen una única plaza, cuya antigüedad no excede de seis años y a los que aún les queda mucho tiempo de servicio. Por otro lado, tan solo el 15% restante está formado por autobuses novedosos de menos de dos o tres años que ya traen de fábrica dos plazas adaptadas.
Dado que continúo creyendo en los Reyes Magos, quisiera pedirles este año que en la próxima cabalgata de Madrid nos traigan a todos los ciudadanos con movilidad reducida un poco de flexibilidad en el reglamento, permitiendo que en la inmensa mayoría de autobuses que tienen una única plaza, pueda ser compatible viajar dos carritos o un carrito y una silla de ruedas, bien sea flexibilizando el reglamento o habilitando en ellos un espacio mas amplio eliminando el asiento contiguo.
Enrique G Blanco es usuario de silla de ruedas por enfermedad muscular.