www.madridiario.es

Regalos, lotería luces de Navidad y mucho estrés

Toca tomar el centro por Navidad

Toca tomar el centro por Navidad

Por MDO
martes 08 de diciembre de 2009, 00:00h
El centro de Madrid ya es un hervidero. Este martes, día festivo por la celebración de la Inmaculada Concepción, madrileños y turistas tomaron el centro de la ciudad en un despliegue que se repite como un ritual de cara a la Navidad.
Lo mismo valía la compra de lotería para los sorteos del 'Gordo' que las compras de los regalos de Navidad o Reyes; también la búsqueda de chollos con los que vestir en las fiestas de final de año o los últimos detalles decorativos para el árbol, el belén o el hogar; o simplemente para disfrutar de la decoración de la ciudad entre familiares o amigos. Madrid estaba lleno y era difícil dar un paso sin tener que esquivar a otro transeúnte.

De Príncipe Pío a Retiro y de Atocha a Cibeles, la ciudad sufrió los rigores de una montonera de paseantes dispuestos a atrapar lo mejor de la capital. Como ocurrió el mismo lunes, las colas de hasta más de una hora se repitieron en torno al Congreso de los Diputados, por el que pasaron más de 12.000 personas durante los dos días. En las plazas de Soledad Torres Acosta y Callao se agolpaban los padres a fin de que sus hijos pudieran disfrutar de las pistas de hielo instaladas. En la Plaza Mayor, los chiringuitos bullían de público. En Sol, las loteras se afanaban para vender todas y cada una de ellas el premio gordo de la Lotería de Navidad.

Pero los ejes que mayor cantidad de personas atraían no dejaban de ser los formados por las comerciales Mayor, Arenal, Preciados, Carmen, Montera y Fuencarral. Tiendas a rebosar, bolsas danzando de un lado a otro y ropa, bisutería, juguetes y artículos con envoltorio o no por doquier eran el panorama habitual.

Parking y tráfico

Después del medio día la Policía Municipal hacía esfuerzos extra para dirigir el tráfico una vez cortado el acceso a los parking de la plaza Mayor y Jacinto Benavente, llenos hasta la bandera. Lo mismo ocurrió con el de la calle Leganitos. Y es que a pesar de las indicaciones del Ayuntamiento y la Comunidad, los ciudadanos insisten en tomar el coche para llegar hasta el mismo centro neurálgico de la actividad.

Con el transcurso de las horas las calles se fueron despejando progresivamente hasta la caída del sol, aunque el tráfico no mejoró del todo en Cibeles y Gran Vía. Cruzar la principal arteria de Madrid seguía siendo cuestión de 20 minutos y mucha paciencia.

El puente de la Inmaculada marca el inicio definitivo de la Navidad en Madrid. A partir de ahora y hasta el 6 de enero, día de Reyes, el tumulto pero también la agitación y el ambiente febril propio de esta fiesta será una constante a veces alegre, pero otras pesada.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios