Los 450 trabajadores de Electrolux en Alcalá de Henares aún tienen un rayo de esperanza. Mientras un grupo de representantes de la factoría acudía este jueves el pleno de la Asamblea de Madrid para proyectar su petición de ayuda, el consejero de Economía, Antonio Beteta anunciaba durante la sesión un próximo encuentro con la dirección de Electrolux Europa para intentar asegurar la viabilidad de la fábrica.
Según Beteta, el encuentro se producirá el
12 de noviembre y será la culminación de un proceso en el que, aseguró, la Comunidad de Madrid ha participado activamente para evitar el cierre de la factoría. Invitados por el Grupo Socialista de la Asamblea, los
trabajadores escucharon la respuesta sin apostar demasiado por su futuro. Los planes de Electrolux pasan por
cerrar Alcalá de Henares en 2011 asegurando que sus costes de producción no son competitivos en el mercado. Eso a pesar de haber rechazado el plan de
incremento de la productividad y
congelación salarial que los empleados madrileños presentaron a la dirección europea y que ésta rechazó.

El consejero Beteta aseguró haber intervenido en no menos de seis ocasiones entre reuniones y propuestas de soluciones a los responsables de la multinacional, incluyendo un dossier sobre las soluciones de apoyo empresarial que la Comunidad de Madrid pone a disposición de las empresas. El socialista
Enrique Echegoyen le echó en cara en cambio que la implicación del Gobierno de Esperanza Aguirre -como en el caso de otros ERE o deslocalizaciones como las de Roca o Iveco- ha sido mínima: "El presupuesto de la Consejería de Economía
baja en 2010 un 19 por ciento. Esto es lo que usted hace para apoyar la economía madrileña y parar la pérdida de tejido industrial".
"Póngase a gobernar"
La oposición culpó a la presidenta
Esperanza Aguirre durante el Pleno de que el paro haya crecido en Madrid "en 20.300 personas" en el último trimestre.
Inés Sabanés, portavoz de Izquierda Unida en la Cámara, renunció que con los presupuestos que el PP ha elaborado para 2010 es "
imposible dar respuesta a las familias que requieren mayor atención social en estos tiempos de crisis", ya que renuncian a recaudar impuestos a las clases altas. "Usted olvida siempre a quien no ha causado la crisis pero la sufre", sentenció.
Maru Menéndez, portavoz del PSOE, espetó a la presidente: "Póngase a gestionar su Gobierno, que es para lo que los madrileños y las madrileñas la eligieron".
Pero las políticas de contención de gasto, rebajas de impuestos y liberalización económica (este mismo jueves la
Ley de Medidas Liberalizadoras quedaba lista, tras el visto bueno del Consejo Económico y Social, para su debate y aprobación en la Asamblea) son inamovibles para Esperanza Aguirre. La presidenta sentenciaba que, frente a éstas, el Gobierno de la nación no sólo no ahorra, sino que derrocha "
populismo,
demagogia e
improvisación" aumentando la deuda y sin hacer reformas estructurales.
David Pérez, portavoz del PP, aseguró que frente a las críticas de la oposición los presupuestos son "realistas, sensatos y comprometidos con las familias". "Con más subsidios sólo habrá más paro", cerró Aguirre.
Sin colegio en El Puerto de Coslada
El Pleno tuvo también un apartado para la Educación.
Eulalia Vaquero (PSOE), puso en solfa a la consejera de Educación,
Lucía Figar, por no cumplir el compromiso electoral de construir un colegio público en el barrio de El Puerto de Coslada. "Es un barrio en expansión con miles de familias jóvenes que tienen que llevar a sus hijos lejos de sus casas. El Ayuntamiento de Coslada incluso les cedió
dos solares. Es de una dejación irresponsable e intolerable". Figar adujo que el centro no es hoy una prioridad ya que el crecimiento del municipio han sido "menor del esperado" y que hay
colegios funcionando
a medio gas, pero que cumplirá con el compromiso adquirido en cuanto sea necesario un nuevo centro.